Después de emprender un viaje de 500 millones de kilómetros a través del espacio, fue el 4 de julio de 1997 cuando la Mars Pathfinder aterrizó sobre suelo marciano después de un viaje de siete meses de duración. La sonda llevó consigo al primer vehículo motorizado que permitiría al hombre explorar Marte.

Se lanzó al espacio el 4 de diciembre de 1996 y uno de los principales objetivos de la misión fue el demostrar el compromiso de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) con la exploración espacial, con la reducción de costos sobre proyectos anteriores. Viking I y II fueron los primeros objetos construidos por el humano para tocar el planeta rojo, proyecto que costó mil millones de dólares, comparados con los 280 millones que Mars Pathfinder gastó en total.

La misión fue la primera de numerosas operaciones que enviaron rovers al suelo marciano. Un rover es un vehículo motorizado que se maneja por control remoto y contiene herramientas para analizar las condiciones del suelo y el clima, así como otros modos de obtener información útil para los científicos en la Tierra. El rover desplegado por la misión Pathfinder se llamó Sojourner.

Éste se encargó de analizar la composición de las rocas y el suelo marcianos por medio de un Espectrómetro de Rayos X Alfa Protón (APXS), además de dos cámaras en blanco y negro que servían como ojos, para que los científicos de la NASA pudieran explorar de la mano con el Sojourner. A partir del análisis de las rocas fue posible obtener información sobre la historia evolutiva del planeta y las propiedades químicas y magnéticas del terreno, así como las dinámicas gravitacionales marcianas.

El 27 de septiembre de 1997 se perdió el contacto con la Pathfinder, hasta que después de cinco meses de intentos fallidos por restablecer la comunicación, la misión se dio por terminada, de manera exitosa.

Por: Daniel Pérez.