¿Tienes una pareja, pero ya no te sientes cómodo/a con ella? ¿Ya nada es como antes? ¿No ha sucedido nada grave, pero sabes que algo no está bien? El tiempo o las circunstancias en que se dieron las cosas no son una garantía de que todo siempre va a ser miel sobre hojuelas. Muchas veces puede más la costumbre, el miedo a la soledad o cualquier otra cosa, antes que reconocer que la relación no da para más, pero ¿realmente vale la pena torturarse así y perder el tiempo, en vez de aprovecharlo?

He aquí algunas señales para darte cuenta (de una vez) que tu relación está muriendo y sólo estás alargando la agonía:

  • Cuando se pelean por todo. Es de lo más natural que existan algunas discusiones, pero si el vuelo de la mosca provoca una batalla, evidentemente las cosas no van bien.
  • Te sientes incómodo/a e incluso disgustado con la compañía de tu pareja. Te molesta lo que dice, no soportas lo que hace, estar con él/ella simplemente ya no es lo mismo, pero ya todo raya en malestar: esto lo puede reflejar el hartazgo.
  • Ya no quieres tener sexo. No es raro que, con el tiempo, las parejas ya no busquen estar tanto en la intimidad como al principio; pero ya no sentir deseo y poner excusas con frecuencia para no tener relaciones sexuales, no es una buena señal.
  • No estás dispuesto/a a hacer cosas por él/ella. No tiene que agradarte todo lo que se relaciona con tu novio/a, pero existe la consideración y no está de más hacer algunos sacrificios; pero si no estás dispuesto a realizar ninguno, puede ser que ya no te interesa la relación.
  • No te visualizas con esa persona en el futuro. No significa que al estar con alguien, es porque se casarán ni tendrán hijos, pero si no te imaginas con aquél/lla en algún tiempo, entonces ¿para qué perder el tiempo?

Por: Fabiola Rocha.