Recientemente el aceite de coco se volvió muy popular en el mundo de la comida «saludable». Youtubers y bloggers nos vendieron la idea de que éste tiene muchas bondades, pero la ciencia lo desmintió.

The American Heart Association (la máxima referencia científica en cardiología en todo el mundo) descubrió que dicho aceite es uno de los más peligrosos, ya que contiene un alto porcentaje de grasas saturadas, incluso se comprobó que quienes lo consumen tienen un aumento de colesterol malo, el cual es responsable de provocar infartos.

Quizá te interese:
No creas los mitos que escuchas sobre la buena alimentación

 

En comparación con otros, los investigadores encontraron que un 82 % de grasas del aceite de coco son saturadas, porcentaje que no alcanzan ni la manteca de cerdo (39 %) y la mantequilla (63 %).

El aceite de coco es tan saludable como comer carnitas... consumirlo es más dañino que cocinar con manteca de cerdo o mantequilla.

americateve.com

La pregunta es, ¿por qué se cree que es saludable? Este aceite contiene un 13 % de ácidos grasos de cadena media (TCM), es decir, triglicéridos que queman grasa, por ello se creó el mito de que es saludable. Sin embargo,  que tenga TCM no significa que el 82 % de grasas saturadas desaparezca.

 

Quizá te interese:
Por placer y no por necesidad: ¿Qué es la alimentación intuitiva?

 

El aceite de coco es mejor afuera que dentro del cuerpo; se usa como bálsamo de labios, para lavar el rostro, humectar la piel y aliviar las quemaduras del sol.

Y si comenzarás una dieta baja en grasas, mejor opta por el aceite de canola, que disminuye el colesterol malo y aumenta el bueno; o aceite de oliva, el cual aminora el riesgo cardiovascular y mejora la micro-inflamación capilar.

Por: Nadia Juárez.