Ya es muy difícil que las personas se tomen en serio esos métodos rápidos (o también llamados «productos milagro») para llevar a cabo un propósito, sin embargo, nunca se ha terminado esa búsqueda que nos permita llevarlo a cabo de una manera más ágil. En lo que se refiere a bajar de peso, existen muchas técnicas que son de utilidad; pero nada es más efectivo que una dieta sana y los ejercicios adecuados. Una de éstas, es el consumo de la berenjena.

¿Por qué? Porque proporciona vitamina E, antioxidantes, ayuda a reducir el colesterol y contribuye al buen funcionamiento del hígado. Es rica en magnesio, calcio, hierro, potasio, ácido fólico y es un diurético natural.

Por estas propiedades, es que se recomienda su consumo diario. La forma más común es beberla: un vaso de agua fría de berenjena con limón, antes de desayunar, provoca un efecto de saciedad por más tiempo, mientras que estimula al metabolismo.

Su preparación es simple: después de lavar bien la berenjena, se corta en pedazos pequeños. Se colocan en un recipiente con agua y se deja hervir de 10 a 15 minutos (la berenjena nunca se consume cruda, esto puede provocar problemas estomacales). Después se deja enfriar y reposar de ocho a 12 horas. Se puede meter al refrigerador (de hecho, se recomienda más su consumo frío) y posteriormente se agrega el jugo de un limón.

Nunca está de más poner en práctica estos métodos para llevar una vida sana, pero hay que insistir en que una dieta balanceada y ejercicio son las únicas técnicas 100 % efectivas para mantener el peso apropiado y sin complicaciones de salud.

Por: Fabiola Rocha González.