La Catedral Metropolitana de la Asunción de la Santísima Virgen María a los Cielos de Ciudad de México, mejor conocida como únicamente “La Catedral”, se encuentra ubicada en el Centro Histórico de México, edificada sobre los restos del templo mayor como prueba de la conquista española sobre nuestros antepasados, es una obra de arte majestuosa hecha de cantera. Obediente en su mayoría de los planos originales del arquitecto Claudio de Arciniega, le convierte en la mayor catedral del continente.

La Catedral se divide en varias secciones y en cada una de ellas podemos observar la magnitud que lleva explícita como obra de arte.

El Altar Mayor es una de las partes que más llama la atención de los visitantes y citadinos, pues en los años sesenta ocurrió un incendio que causó una importante restauración, de este gran altar, se cuenta fue una de las obras epítomes del estilo churrigueresco.

En los primeros bocetos se habla de un altar de talla rica inspirado en catedrales españolas y que constaría de dos cuerpos principales con sus medias naranjas sobrepuestas, y una linternilla coronándolo todo. Abajo habría cuatro cuerpos laterales con sus cúpulas y la obra tendría las siguientes esculturas: en el primer cuerpo doce estatuas de los apóstoles, sobre los cuatro cimborrios edificados; dentro de la media naranja serafines bajando en medio Dios Padre o el Espíritu Santo.

El Altar Mayor es una obra arquitectónica digna de admirarse, y aunque ha pasado por muchos cambios, como la reestructuración por el artífice Jerónimo de Balbás, en definitiva, un atractivo que debe conservarse en su estructura y que parte de su transformación es prueba del trayecto artístico e histórico del que hemos tenido tanta influencia, además fue y sigue siendo un sitio de presencia nacional e internacional.

 

Por: Alejandra Triujeque