Buscar empleo, quizá para ti, no sea tan difícil; encontrarlo y ser aceptado en él es lo complicado. Desafortunadamente esta es una contienda entre muchos candidatos que quieren el mismo lugar que tú y están dispuestos a dar su mejor cara y sorprender al reclutador en la entrevista de trabajo para evitar la temida respuesta de “nosotros le llamamos”.

Para obtener el trabajo al que postulas es importante mostrar una buena actitud y saber venderte. Claro, además de tus habilidades y aptitudes para el cargo. Si muestras ante el entrevistados total confianza en ti y seguridad al responder, no le importará mucho si no sabes decir el abecedario de atrás para adelante e incluso, no notará si mentiste un poco en tu CV.

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Muchos no se preparan para una entrevista de trabajo porque creen que decir las cosas como fluyen es mejor. Pero considera alistar un par de respuestas a las dos preguntas que siempre realizan: ¿cuáles son tus cualidades? y ¿cuáles son tus debilidades? Éstas dejan en blanco a cualquiera, pero si realizas la “prueba de amigos” no titubearás al responder.

La “prueba de amigos”, creada por Simon Sinek, que es un experto en liderazgo y autor de, Leaders Eat Last, trata de que un amigo describa tus cualidades y debilidades con el objetivo de ayudar a encontrar tu porqué y cómo usas tus conocimientos para venderlos al comienzo de una entrevista de trabajo.

La prueba consiste en dos pasos
  • Paso 1: Escoge a un amigo que quieras mucho y que también te quiera. No vale un miembro de la familia o un cónyuge.
  • Paso 2: Pregúntale “¿Por qué somos amigos?” o “¿Qué tengo para que estés allí para mí sin importar lo que pase?”

Las respuestas servirán de guía a responder al entrevistador, además te darán más confianza en ti porque sin saberlo, tus amigos te echarán porras.

Por: Nadia Juárez.