El edificio Guardiola se erigió en 1941, en el lugar donde se encontraba la vieja casa de la familia Escandón. El propósito de su construcción fue el de ampliar las oficinas y las bóvedas del Banco de México por lo que el arquitecto Carlos Obregón Santacilia se encargó de la tarea. Su nombre es en honor a Juan Ildefonso de Padilla, segundo Marqués de Santa Fe de Guardiola, quien vivió en ese predio a finales del Siglo XVII.

Se trata de un edificio de transición al modernismo mexicano: consta de nueve pisos, tres de ellos bajo el nivel de la calle; el arquitecto utilizó el estilo Art Déco, su planta baja combina los elementos de la simetría y el orden con los postulados racionalistas, por lo que se estructuró con dos ejes de simetría perpendiculares entre sí y paralelos a la calle.

Su diseño se basa en el edificio original del Banco de México, por lo que mantiene una línea de conexión con éste. Algunas de sus similitudes son el tratamiento que dio al último nivel, que se asemeja a las terrazas del original. Otra coincidencia es el material utilizado, pues las fachadas de ambas construcciones fueron hechas con cantera. La diferencia consiste en el toque moderno que le da el no tener acabados.

La clasificación de estilo de transición radica en que mantiene algunos rasgos del movimiento clásico, como la falta de soltura para aprovechar los materiales más maleables de su época. Además de la adaptación a su contexto, siendo que uno de los postulados modernistas apunta a una independencia de ese elemento.

Por: Gerardo Guillén.