La obesidad es uno de los principales problemas de salud de la actualidad, pues se relaciona íntimamente con enfermedades graves como diabetes y problemas cardiovasculares. Además de las dietas, el ejercicio y los medicamentos para bajar de peso, también existen procedimientos quirúrgicos que se conocen como cirugías bariátricas para combatirlo, uno de ellos es el cerclaje gástrico laparoscópico o banda gástrica.

Existen muchos debates acerca de las posibles complicaciones a corto, mediano y largo plazo. En primer lugar, lo más conveniente es saber en qué consiste este procedimiento, el cual se divide en dos tipos: los restrictivos y los de malabsorción intestinal.

Los primeros, consisten en limitar la cantidad de comida que cabe en el estómago para que la persona se sienta llena, con porciones menores. La banda gástrica pertenece a este grupo. Por otra parte, los de malabsorción limitan la cantidad de nutrientes y calorías que el cuerpo puede absorber.

Un segundo punto importante es estar consciente de quiénes son candidatos para someterse a una cirugía bariátrica: generalmente se aplica en personas mayores de 18 años, con un peso de, por lo menos, 45.4 kg mayor que su ideal y después de varios intentos infructuosos de adelgazar, al utilizar otros métodos.

Una de las ventajas del cerclaje gástrico laparoscópico, sobre otros procedimientos similares, es que es ajustable y reversible. Consiste en poner una banda alrededor de la parte superior del estómago para crear una bolsa pequeña que contenga el alimento. Además, se puede ajustar de acuerdo a sus necesidades futuras.

Sin embargo, el procedimiento por sí sólo no disminuirá el peso del paciente, deberá acompañarse de una dieta estricta y actividad física regular, de lo contrario pueden existir complicaciones o, simplemente, no dará resultado.

Entre sus complicaciones, están el riesgo de desarrollar cálculos biliares y gastritis. Además, la banda puede generar infecciones, moverse de lugar o erosionarse, aunque eso puede solucionarse con medicamentos, intervención quirúrgica menor o, en el peor de los casos, extraerla.

Por: Gerardo Guillén.