No es ningún secreto que la televisión tradicional tendrá problemas si no encuentra la forma de competir con Netflix, el principal proveedor de un servicio OTT, donde además de la comodidad de ver tus programas favoritos donde quieras y cuando quieras, también ofrece calidad en materia de sus producciones exclusivas.

En el país vecino del norte, las cadenas americanas importantes de televisión, tales como CBS se encuentran en una carrera por competir contra el gigante del streaming en su propio terreno, razón por la cual nacieron servicios como CBS All Access o HBO Now que requieren de pagar una suscripción para acceder a los contenidos.

En el caso de CBS, un servicio que cuesta $ 5.99 dólares al mes (o $ 9.99 si lo quieres sin comerciales), la apuesta al éxito se encuentra en la serie The Good Fight, un programa exclusivo de dicho servicio y que a su vez se trata de una historia alterna de la serie televisiva The Good Wife, uno de los más exitosos programas de la cadena norteamericana.

De hecho, en experiencia de CBS y Netflix, uno de los ganchos principales para convencer a las personas de contratar tu servicio es precisamente la calidad y prestigio de tus producciones originales.

Netflix lo sabe muy bien y es por ello que ha redoblado esfuerzos en producir sus propias series (Iron Fist) o adueñarse de las nuevas temporadas de producciones externas (Black Mirror) para convertirlas en exclusivas.

The Good Fight es un intento por cadenas americanas de competir contra Netflix

CBS

No es necesario ir demasiado lejos en el mundo para observar estas nuevas tendencias. Aquí en México, Televisa se encuentra en una encarnada competencia por situar Blim en el gusto de los mexicanos a través de sus contenidos exclusivos (Súper X) y de este modo superar su déficit resultado de la popularidad de Netflix.

Al final, la sana competencia entre proveedores de servicio representa algo medianamente positivo en función de que mejora la calidad de la oferta. El mayor problema en este caso es ¿cuántas suscripciones estamos uno dispuestos a pagar al mismo tiempo? Supongo que no muchas.

Por: Arturo Rivera.