Existen personas que son casi coleccionistas de calcetines: en mi caso, me gustan mucho los que son coloridos, con estampados de gatitos o flores y con formas de todo tipo. Ahora, encuentras una variedad de diseños en cualquier parte a precios muy accesibles, lo que hace innecesario arreglarlos cuando se rompen (lo que sería ideal, pero creo ahora muchos prefieren mejor desecharlos y comprar unos nuevos).

Estas prendas sufrieron modificaciones a lo largo de la historia, hasta llegar a ser como las conocemos hoy día: desde su uso exclusivo para el propósito inicial, que era proteger al pie, hasta convertirse en un complemento muy peculiar de la forma de vestir, un elemento más para lo que llamamos moda.

Ahora, aunque resulte increíble, junto con los zapatos y los pantalones, se crean combinaciones que resultan clave para un atuendo. Últimamente, con la aparición de la firma sueca Happy Socks, una tendencia básicamente para caballeros, ya sea jóvenes o adultos, que destaca la importancia de los diseños, estampados, texturas y colores de los mismos.

Para el adecuado uso los calcetines, se dan algunos consejos:

· Se combinan con la camisa y/o pantalones, no con los zapatos. Pero, el truco de hacerlo con los pantalones, es que dará la impresión de una figura más alta.

· Otra forma es combinarlos con la corbata, para conseguir un contraste con el traje.

Ahora buscan dar un toque de color y alegría, que de un giro drástico a la forma de vestir, sobre todo para los que no quieren pasar desapercibidos.

Por: Fabiola Rocha González.