Con el corazón no se juega por ello es importante cuidarlo como a la «niña de tus ojos». Y no es por asustar, pero se estima que los problemas cardiacos y los cerebrovasculares matan a más de 12 millones de personas en todo el mundo cada año. Un tercio de esas pérdidas las provoca el colesterol malo, o LDL (lipoproteínas de baja densidad)

Afortunadamente, el colesterol «malo» tiene un gemelo «bueno» el cual ayuda a eliminar las grasas que dañan nuestro corazón y arterias.

Es decir, colesterol bueno o HDL (lipoproteínas de alta densidad) tiene la función vital de eliminar el exceso de LDL, lo cual evita que se tapen las arterias, además de transportar el exceso de colesterol al hígado para luego expulsarlo.

No todo el colesterol es malo, también existe el colesterol; el colesterol bueno ayuda a cuidar al corazón y eliminar la grasa mala.

fernandotrocca.com

Además de prevenir de enfermedades del corazón, el HDL también previene ataques cardiovasculares y accidentes cerebrovascular (derrames cerebrales). Para ello, los niveles de colesterol bueno deben ser altos y los del colesterol malo, bajo.

Para aumentar los niveles de HDL es necesario consumir productos vegetales, cereales y sustituir el aceite convencional por el de oliva virgen. También es importante incluir en la dieta: nueces, chía, garbanzos, aguacate, brócoli, col, mango, espinacas, naranjas, mangos, papaya y zanahorias; además de pescados como sardina, salmón y atún.

La tarea principal del colesterol bueno es eliminar al malo, sin embargo no significa que comer chatarra sea menos perjudicial, así que es esencial evitar la comida rápida, alimentos procesados, leche entera y pasteles. Además de ejercitarnos como mejor nos plazca.

Por: Nadia Juárez.