Algunos métodos anticonceptivos, para que sean efectivos, necesitan de hormonas, lo cual no es muy sano ya que éstas tienen efectos secundarios en el cuerpo. Los métodos que están libres de ellas, como los condones, son fabricados con látex, material que causa alergia en algunas personas.

Para evitar estos problemas, científicos del campus Berkeley de la Universidad de California trabajan en un «condón molecular» de pristimerin y lupeol,  sustancias extraídas del mango, la raíz de diente de león y el aloe vera, las cuales son capaces de evitar la fecundación.

El diente de león y aloe vera contiene sustancias capaces de evitar un embarazo; con pristimerin y lupeol  es posible crear condones moleculares.

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Estos compuestos no producen efectos secundarios en el cuerpo, a diferencia de otros tratamientos como la pastilla del día siguiente, misma a la que reemplazarían. Dicha cualidad los convierte en un método anticonceptivo ideal para hombres y mujeres, ya sea que lo usen antes o después de la relación sexual.

El pristimerin y el lupeol en realidad no matan a los espermatozoides, sino reducen su capacidad de movimiento: evitan la movilidad del flagelo y frustran su llegada al óvulo.

El diente de león y aloe vera contiene sustancias capaces de evitar un embarazo; con pristimerin y lupeol es posible crear condones moleculares.

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Los dos químicos actúan como condones virtuales moleculares, de acuerdo con los responsables de la investigación, es decir, que operan de forma interna y no externa, como los preservativos tradicionales, también llamados «anticonceptivos de barrera».

Lo mejor es que funcionan con una dosis muy baja, lo malo es que en las plantas donde los extraen se encuentran en una concentración muy baja, y ello representa un inconveniente económico.

Aún no se realizan pruebas en humanos, sin embargo se espera que en poco tiempo se reafirmen sus efectos y estén disponibles en el mercado.

Por: Nadia Juárez.