Dentro de la serie de textos dedicados a las Marías más representativas de la cultura mexicana, no podía faltar la primera actriz María Victoria, quien nació hace 83 años, el 26 de febrero de 1933 en Guadalajara, Jalisco. Su debut profesional sucedió en 1951 en la película Serenata en Acapulco, donde tuvo un papel, digamos, menor, pero con importancia pues era una de las cantantes.

Y ése sería su sello distintivo: su voz. Con la cual hizo acto de presencia en películas como La mujer desnuda, Porque peca la mujer y Al son del charlestón, donde compartió crédito con el actor Pompín Iglesias. En 1955 comenzó la filmación de una trilogía de filmes donde tuvo gran peso: Los paquetes de Paquita, Cupido pierde a Paquita y Una movida chueca, comedias que hicieron decir a muchos que María Victoria era el equivalente a Cantinflas en mujer.

Diez años más tarde, el compositor Armando Manzanero la acompañó en una gira internacional, además de componerle algunos temas que haría inmortales María Victoria con su dulcísima voz. Pero no fue al único genio que inspiró. Media década después conoció a Juan Gabriel, quien ya iba encarrerado y al ver a María escribió la canción 17

Posteriormente, compartieron crédito en la tele serie La criada bien criada, donde además participaban Silvia Pinal y Ernesto Alonso. Pero su carrera no se redujo a la pantalla chica, pues incursionó en el teatro al lado de Joaquín Cordero y Rogelio Guerra.

Su legado, hasta el momento, consta de una larguísima lista de discos a razón de, más o menos 12 álbumes por año y unas 39 películas, siendo Las mil y una aventuras en el metro, la última de ellas, en 1993.

Pero no ha logrado alejarse de los escenarios pues hace algún tiempo, ofreció funciones de la obra Perfume de gardenias. Siendo así parte fundamental de la obra e historia artística de México.

Por: Aldo Mejía.