Es imposible no sentirse atraído por algo que nos despierte la nostalgia, lo vemos en todos lados, sobre todo en el mundo del entretenimiento. Quizás por eso los desarrolladores StudioMDHR Entertainment fusionaron dos de los nichos más nostálgicos que existen: los dibujos animados y los videojuegos. El resultado fue Cuphead.

Hace poco más de tres años se comenzó a dar forma al proyecto.
Nadie imaginó que el resultado sería tan espectacular.

Primero destaquemos el extraordinario trabajo visual que lograron pues la totalidad de las imágenes fueron dibujadas con el estilo y bajo el proceso de las caricaturas de los años 30. Cada movimiento, cada personaje e incluso cada detalle del fondo están perfectamente ejecutados para hacernos recordar esos cortos alocados en blanco y negro, y si a esto le agregamos la excepcional banda sonora de jazz parecería que fuimos transportados hasta esa década.

En cuanto al aspecto técnico más básico del juego se puede decir que es un run and gun, o juego de disparar y avanzar de manera lineal al puro estilo de juegos clásicos como Contra o Metal Slug. Sin embargo, incluye detalles como el menú principal que recuerdan a los primeros RPG o los menús de los también clásicos Super Mario Bros. o Donkey Kon Country de Nintendo.

En cuanto a su historia es sencilla pero efectiva; Cuphead y Mughead son dos hermanos que viven en un lugar mágico y sin preocupaciones. Cierto día encuentran un casino propiedad de nada menos que el diablo en el cual, tras una racha ganadora, deciden apostar su alma y, como es de esperarse, pierden. Para que puedan salvarse el diablo les pone como condición recolectar las almas de ciertos deudores y así es como comienza su aventura.

Probablemente estemos ante el juego del año no sólo por los aspectos técnicos antes mencionados sino también la capacidad de entretener a cualquier gamer. Disponible para PC y Xbox One.

Por: Daniel Montes.