Daniel Radcliffe, mejor conocido como Harry Potter, hace tiempo reveló que, a pesar de sobrevivir a Lord Voldemort, es víctima de un extraño trastorno neurológico que le complica realizar tareas como escribir o atar sus agujetas: la dispraxia.

El padecimiento del actor, conocido también como «enfermedad del niño torpe», volvió a ser noticia después de que un pequeño fan de 10 años le comentó, a través de Facebook, que él también padece dicha enfermedad. El mago más famoso le envió un mensaje de aliento en el que le dijo:

«A mí nunca me detuvo. Algunas de las personas más inteligentes que conozco tienen discapacidades de aprendizaje. El hecho de que algunas cosas resulten más difíciles sólo hará que seas más determinado, que te esfuerces más y  seas más creativo para encontrar soluciones a los problemas».

Daniel Radcliffe alentó a uno de sus fan quien padece dispraxia al igual que él;el intérprete de Harry Potter tiene la enfermedad del niño torpe.

facebook.com/DanielRadcliffe.Spanish

Y es cierto que las dispraxia nunca lo limitó para realizar su sueño de ser actor y convertirse en uno de los jóvenes ingleses más ricos del mundo; quizá, si él no hubiera revelado su enfermedad nadie habría notado que la padece.

¿Qué es la dispraxia?

Es una condición cerebral que dificulta planear y coordinar movimientos físicos. Quienes viven con dispraxia tienen problemas para mantener el equilibrio y la postura.

Además de afectar la motricidad, afecta habilidades sociales. Los niños con esta enfermedad se comportan de un modo inmaduro, aunque comúnmente tienen una inteligencia promedio o superior.

Síntomas de dispraxia en el infante
  • Se tropieza con frecuencia con las personas y las cosas.
  • Tiene dificultad para aprender a saltar.
  • Tarda en desarrollar el dominio de la mano derecha o la izquierda.
  • Se le caen objetos frecuentemente o tiene dificultad para sostenerlos.
  • Tiene dificultad para sostener lápices, escribir y dibujar.
  • Le cuesta trabajo utilizar botones, cremalleras y broches.
  • Habla lentamente o no puede pronunciar las palabras.
  • Tiene dificultad para hablar a la velocidad, volumen y tono apropiado.
  • Tiene problemas para jugar e interactuar con otros niños.
Con información de Understood.org

 

Por: Nadia Juárez.