La Directora General de INMUJERES CDMX destacó los desafíos que enfrenta la ciudad en la elaboración de una Constitución progresista; “Convertir el trabajo doméstico en una obligación social sería una expresión de justicia y equidad”

30 de abril de 2016

El 28 y 29 de abril en el Museo de la Ciudad de México se realizaron seis mesas de trabajo con organizaciones feministas y de la sociedad civil donde se abordaron los derechos económicos, sociales, culturales, políticos y civiles de las mujeres que deberán incluirse en el proyecto constitucional; las conclusiones serán entregadas a la Comisión Redactora a fin de garantizar la igualdad de género en la capital del país.

La directora general del INMUJERES CDMX, Teresa Incháustegui Romero, destacó los desafíos que enfrenta la ciudad en la elaboración de una Constitución que contemple los principios de progresividad y pro persona del artículo 1º de la Constitución Mexicana, con un enfoque igualitario, paritario y sostenible con el que se defina un nuevo paradigma de desarrollo para las mujeres y las niñas en todas sus dimensiones.

Marta Lamas Encabo, del Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM, manifestó que la redacción de la Constitución es una oportunidad para introducir una perspectiva igualitaria y actual que incluya el derecho al cuidado. Subrayó que convertir el trabajo doméstico y de cuidado en obligaciones sociales sería una expresión de justicia social e igualdad de género.

Ana Laura Magaloni Kerpel, de la División de Estudios Jurídicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (), indicó que más allá de la redacción de un instrumento legal, es necesario etiquetar recursos para que la ley se transforme en realidad.

“Plasmar el derecho a la paridad de género en la Constitución de la Ciudad de México, debe ser un eje transversal”, consideró la ex Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez Cordero.

Elsa Conde Rodríguez, representante del grupo Ciudad Feminista, se pronunció porque en la Constitución de la CDMX se integren los principios de igualdad, no discriminación, no violencia y equidad.

En el conversatorio internacional, la presidenta del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia, Katia Verónica Uriona, compartió las principales estrategias que permitieron a las mujeres ser actoras políticas, entre las que señaló la construcción de espacios de interaprendizaje entre mujeres y la construcción colectiva de la agenda política.

María Paula Romo, abogada feminista y ex asambleísta de Ecuador, relató que la lucha del feminismo ecuatoriano impulsó reformas legislativas que aseguraron la paridad de las mujeres con lo que se elaboró una Constitución de avanzada que incluye planteamientos de activismo ambiental, derecho a una vida libre de violencia, derechos sexuales y reproductivos, derechos indígenas, derechos de las niñas y los niños, reconocimiento de las labores de cuidado y trabajo doméstico.

La coordinadora de la Unidad de Análisis Estratégico y del Proyecto de Análisis Político y Escenarios Prospectivos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de Guatemala, Catalina Soberanis, señaló que no basta con que los derechos sean plasmados en la Constitución sino que en la práctica hay que luchar por su ejercicio.

30Begoña Lasagabaster, jefa de Liderazgo y Gobernabilidad de , con sede en Nueva York, compartió la implementación de una base de datos como una herramienta informativa que contiene información sobre las constituciones de todos los países en temas de igualdad sustantiva, paridad, vida libre de violencia, derechos humanos y cómo se alinean las cláusulas constitucionales con los Objetivos de Desarrollo sostenible.