Mi nombre es Lorena del Castillo, tengo 29 años, soy soltera, actriz y estoy aquí para desnudarme. No hablo de la literalidad, no se escandalicen, hablo de algo mucho más íntimo. Ahora me explico.

Hace unos días una amiga me preguntó si yo al escribir me editaba, es decir, si al término de mis escritos releía mis notas y quitaba o añadía algunas cosas. Su pregunta se enfocaba en si al plasmarme en letras pensaba en un lector o si lo hacía por mero desahogo. Mi respuesta fue sí, sí me edito. Lo hago por miedo a que llegue a ojos que no quisiera que me leyeran o por engolosinarme entre palabras para que gocen del don de la belleza.

Me quedé clavada en ese pensamiento largos días y de pronto me llegó esta invitación a escribir y ser publicada a través de ActualMX.

Pensaba en cuántas ganas tenía de revelarme, de ser transparente, de desnudarme.

Al principio le di muchas vueltas. ¿De qué puedo hablar si no es de mí misma? ¿Realmente me encuentro en el momento correcto para dar consejos? ¿Es mi vida lo bastante decorosa y presumible como para sentarme a escribir cátedras de superación? La respuesta fue «no» en repetidas ocasiones.

Entonces ¿desde dónde puedo hablar para ser honesta y compartir mis verdades?

Desde mí, desde lo que vivo, a partir de lo poco que sé y que quiero compartir sin ataduras. Desde mi alma desnuda.

Ser como un cristal al que observes meticulosamente, hacer tus juicios, pensar, reflexionar conmigo, crecer juntos y moldearnos hasta crear a base de fuego una preciosa escultura. Porque eso sí, debes saber que en este momento de mi vida hay una llama hirviendo que apunta penetrante a mi silueta.

Y ahora sí… comienza el despojo de prendas. Vamos a desnudarnos. Espero que sigas mi historia y que de algo te sirva leerme. Te espero cariñosamente en la próxima edición para contarte mis intimidades.

Por: Lorena Del Castillo.