La menor cantidad de horas de luz solar o la disminución de la temperatura nocturna constituyen en coordinación con el reloj biológico humano, mecanismos inductores clásicos y naturales de sueño. Dormir bien en estas fechas es muy importante, para reducir el riesgo de adquirir enfermedades respiratorias, la depresión estacional y para evitar el empeoramiento de cualquier trastorno de sueño.

“Algunos fenómenos ambientales como la menor cantidad de horas de luz solar o la disminución de la temperatura nocturna constituyen en coordinación con el reloj biológico humano, mecanismos inductores clásicos y naturales de sueño, sin embargo en invierno, las bajas temperaturas nocturnas modifican la fisiología del sueño que se expresa en otras temporadas del año”, señala el doctor Reyes Haro Valencia, director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño (IMMIS).

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¿Qué se puede hacer para dormir mejor en invierno?

El doctor Reyes Haro Valencia recomendó prácticas sencillas para hacer frente a esta temporada que de manera natural afecta la expresión del sueño:

  • Hacer ejercicio o alguna actividad al aire libre. La exposición a la luz de día fortalece la regulación nocturna del sueño y mejora el estado de ánimo.

 

  • Conservar los horarios convencionales de sueño y de vigilia. Para esto se debe considerar el horario laboral y escolar habitual, y si es posible recorrer el momento de levantarse sólo una hora.

 

  • Reducir el tiempo de la siesta. Trata de dormir la siesta en quienes tienen tiempo de hacerla. Si ésta se practica no debe durar más de 30 minutos.

 

  • Evitar la ingesta excesiva de alimentos altos en calorías. El aumento de peso habitual en esta temporada afecta la manera de dormir. Es importante hidratar el cuerpo durante el día y alimentarse con moderación, sobre todo en la noche.

 

  • Moderar el consumo de bebidas alcohólicas.