La obra de arte ‘El Grito’, Edvard Munch, tuvo un  nuevo descubrimiento que desmontó las anteriores teorías sobre su significado y es que recientemente se dio a conocer que una anotación manuscrita del pintor en una versión litográfica de la obra sugiere una nueva interpretación.

La diligencia del cuadro que se sostenía hasta ahora en la teoría admitida que su protagonista grita, es según el nuevo juicio, falsa.

Sucede que el artista noruego escribió, en una litografía datada en 1893 –en la que se representa la misma escena–, el siguiente texto: «Sentí un gran grito en toda la naturaleza».

 

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Esta sencilla anotación parece indicar que el reconocido personaje no emite un grito, sino que se encuentra tapándose los oídos, aterrado por un estruendo en su entorno. Este nuevo enfoque encajaría además con el primer título que el autor dio a su pintura: ‘El grito de la naturaleza’.

Por otro lado, el Museo Británico organizó una exposición conmemorativa para celebrar el 75º aniversario de la muerte de Munch y este exhibe, entre muchas otras obras la controversial litografía.

En declaraciones a The Telegraph, la comisaria de la muestra, Guilia Bartrum, afirmó que esta versión de ‘El Grito’ «deja claro que la obra de arte más famosa de Munch representa a una persona que escucha un ‘grito’ y no, como muchas personas continúan asumiendo y debatiendo, que una persona grita».

La pintura 'El Grito', obtuvo un nuevo descubrimiento que descartó anteriores teorías sobre la pieza, gracias a una anotación manuscrita del pintor.

Como una de las obras más representativas del expresionismo, la pieza de Edvard, pasó a la historia del arte universal junto a una teoría sobre su significado con respecto a que  la mayoría de críticos e historiadores la tomaron como un símbolo de la angustia existencial del ser humano, en un momento de revolución industrial y vertiginosa aceleración histórica, situada en el paso del siglo XIX al XX, aunque ahora la anotación del propio autor echó abajo la validez de esa aseveración.

Menos existencialismo, más digerible

Pongámonos un poco del lado del pensamiento de Bartrum… Munch paseaba por un fiordo en la ciudad de Oslo en 1892, cuando el cielo adquirió súbitamente un tono rojizo. Esa visión le impactó profundamente: «Munch incluyó deliberadamente el título de esta versión para describir cómo se inspiró en la ansiedad que repentinamente sintió». de acuerdo con la comisaria, explicó que el pintor «estaba tratando de captar una emoción o momento en el tiempo».

 

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Así mismo para Bartrum «la sensación de que la naturaleza está gritando a su alrededor», dio un panorama distinto a la teoría. «No tengo ninguna duda de que esta figura icónica está reaccionando a las fuerzas externas de la naturaleza en esa ladera», añade Bartrum, que también apunta que «lo que aún se puede debatir es si, para Munch, esas fuerzas eran reales o psicológicas».

La exposición del Museo Británico, fue titulada, ‘Edvard Munch. Amor y angustia’. Podrás disfrutarla a partir del próximo 11 de abril y estará hasta el 21 de julio.

Por. Azenet Folch