El Consejo Nacional de Población (CONAPO) anunció el 11 de julio, Día Mundial de la Población, que alrededor de 8 mil mujeres de entre 10 y 14 años de edad se convierten en madres. Sin embargo, su titular, Patricia Chemor, enfatizó que en México realmente no se cuentan con cifras exactas, a pesar de ser uno de los grandes retos en materia de salud pública.

En respuesta, la diputada federal por el Partido Acción Nacional, Guadalupe González Suástegui, exhortó al pleno de la Cámara de Diputados a que busquen el fortalecimiento de las estrategias, acciones y campañas para prevenir el embarazo en la adolescencia, así como que se les dé una mayor difusión, al ser un problema grave en nuestro país.

Las cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) son aún más alarmantes, pues indican que alrededor 400 mil partos al año, que representa el 20 por ciento del total, son de mujeres menores de edad.

Si a eso se le suman las 100 mil menores de 15 que, de acuerdo con “Save The Children”, entre 2006 y 2014 tuvieron un hijo producto de abuso sexual. Se comienza a ver que la problemática es mucho más profunda que el no conocer métodos anticonceptivos.

En primera instancia para el sector salud, representa un reto mayúsculo, pues las adolescentes son más propensas a desarrollar complicaciones previamente, durante o después del parto. Esto en parte porque sus cuerpos no son lo suficientemente maduros, pero también tiene mucho que ver el hecho de que suelen ocultarlo de sus familias por miedo y por ese motivo no se les da seguimiento médico.

Es necesario que las niñas y adolescentes puedan acceder con facilidad a toda la información disponible para saber cómo ejercer su vida sexual con responsabilidad y seguridad. Además, se debe ser más severo al combatir el trabajo infantil.

Por: Gerardo Guillén.