La ciudad sueca de Gävle se encuentra orgullosa por estrenar la primera carretera eléctrica en el mundo. Aunque el origen del proyecto es bastante modesto con apenas 2 kilómetros de cobertura, se esperan grandes ahorros de combustible y reducir el impacto del transporte en el medio ambiente. La carretera eléctrica es principalmente utilizada por vehículos de carga, como tráilers y otros camiones de transporte.

¿Cómo funciona? De forma similar a los trolebuses de la Ciudad de México, los autobuses que recorren esta pista deben conectarse a la red eléctrica provista por la cadena de postes que corre a lo largo del recorrido. La innovación se encuentra en que los camiones que aprovechan esta tecnología pueden entrar o salir de la red eléctrica sin detenerse, así como cambiar del modo eléctrico al motor de combustión según la disponibilidad de la red.

Los pantógrafos del camión que se conectan a las líneas de energía poseen sensores para facilitar la conexión automática y se desmontan cuando el camión abandona el carril, sea por rebasar a otro vehículo o cualquier razón.

El proyecto fue financiado por el gobierno de Suecia en colaboración con Siemens y se espera ampliar la oferta en el futuro hasta que toda la flota de transporte conste de camiones eléctricos o híbridos. Conseguir tal meta será de gran beneficio para el medio ambiente ya que los autos eléctricos producen cero emisiones hacia la atmósfera.

La carretera funciona las 24 horas, los 365 días del año y se encuentra en un periodo de prueba por dos años para demostrar que es un proyecto sustentable. Se calcula que por cada 100 mil kilómetros recorridos sobre una carretera eléctrica se ahorran 20 mil euros (unos 400 mil pesos mexicanos) en gasolina.

Por: Daniel Pérez.