Una computadora descompuesta suele ser una desgracia para cualquiera. Perder la información involucra decirle adiós a fotografías o escritos que se deseaban conservar y en muchas ocasiones los desperfectos terminan en retrasos en el trabajo o las tareas escolares. Lo cierto es que muy pocas personas dan mantenimiento a su computadora y pequeñas acciones pueden hacer mucho para alargar la vida útil del aparato.

Quizá la principal fuente de desgaste se encuentra ligada a la limpieza del aparato. Dejar que el polvo se acumule en la computadora es fatal para el sistema ya que las piezas electrónicas emiten calor que necesita disiparse hacia el ambiente y el polvo actúa como una barrera natural que mantiene caliente el interior del aparato.

Para quitar el polvo exterior, basta con pasar un paño limpio de vez en cuando, pero para el interior se recomienda utilizar una lata de aire comprimido y soplar hacia las ventilas para asegurarse que no se esté acumulando. Si es posible abrir el aparato para limpiarlo sin violar ninguna garantía, mejor; aunque es recomendable hacerlo lejos de una alfombra o cualquier fuente de electricidad estática.

Hablando de calor, pocas personas prestan atención a la ubicación de las entradas y salidas de aire, las cuales son importantes para que la computadora se enfríe correctamente. Para una PC de escritorio basta con ubicarla en un lugar separado de cualquier pared u obstáculo, pero con las laptops es de vital importancia no colocarla sobre la cama (o similar) mientras está encendida ya que las superficies blandas suelen bloquear las rendijas.

Por último, invertir en un regulador de voltaje o un sistema de alimentación ininterrumpida (“no break”) representa un ahorro a largo plazo, ya que las variaciones eléctricas durante una tormenta o un apagón pueden arruinar el aparato y que sea necesario comprar otro, gastando más que de haber conectado el sistema a un regulador.

Por: Daniel Pérez.