Del 8 al 19 de julio, disfruta de una de las exposiciones de arte, que rinde tributo al mirar, sentir y contar el mundo, desde una perspectiva inspirada en en relatos de la tradición oral Otomí, visita la Exposición Cosmovisión Otomí en la CDMX, en la sala de exposiciones del INDAUTOR. 

“Las pinturas de esta exposición fueron inspiradas en relatos de la tradición oral otomí, relatos contados por ñäñhos de Querétaro, ñähñus de Hidalgo y ñäthos del Estado de México, relatos que nos llevan por un mundo mágico y poético, como la luz de las luciérnagas en una noche lluviosa.  

Las pinturas de esta exposición fueron concebidas y creadas por Eduardo Ruíz,  que con su pincel logró captar en sus lienzos, los colores, la mirada, el sentir, la memoria y la cultura del pueblo otomí.  

Quizá te interese:
Dale un vistazo al arte conceptual de Cyberpunk 2077

Las pinturas de esta exposición son el elemento visual y artístico del libro titulado: “Nthandu̲ximha̲i ñäñho. Honja da thandi, da ts’a̲ ne da ‘bede ar ximha̲i: Cosmovisión ñäñho. Una forma de mirar, sentir y contar el mundo”, un libro de Arte, Lengua y Cultura realizado con la finalidad de resguardar la palabra antigua o la memoria colectiva del pueblo ñähñu, un libro que busca el fortalecimiento y revitalización de la lengua hñähño de Querétaro, un libro que floreció y maduró en el campo fértil del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC). 

Exposición Cosmovisión Otomí: Una forma de mirar, sentir y contar el mundo

Las pinturas de esta exposición nos cuentan historias de los ñäñhus que han sido transmitidas de los abuelos a los nietos, de los padres a los hijos, de generación en generación, en el seno de un pueblo ancestral y originario del centro de México. De una manera poética, porque así es su lengua, los ñähñus narran su visión del origen del hombre, de sus plantas, animales y de sus elementos culturales que los identifican como pueblo. De una manera poética, porque así es su estilo, Eduardo Ruíz asimila y recrea estas historias, amalgamando los colores extraídos de la memoria profunda del pueblo ñähñu. 

Las pinturas de esta exposición nos llevan por un mundo que vive a otro ritmo, un mundo de color y de luz, de fuerza y fragilidad, de cultura y tradición, amenazadas por la modernidad, la discriminación y la indiferencia. Con su arte, Eduardo Ruíz, nos hace voltear la mirada a ese mundo que muchas veces negamos pero que es parte de nuestra raíz, aunque no queramos. 

Quizá te interese:
Mezcal Quiéreme Mucho impulsa crecimiento de Artesanos Oaxaqueños

Las pinturas de esta exposición reivindican y visibilizan una cultura menospreciada por los grupos dominantes, desde tiempos prehispánicos hasta a actualidad. Eduardo Ruíz con su arte, no sólo nos muestra la sensibilidad del pueblo ñähñu, sino la riqueza de su patrimonio cultural, lamentablemente en riesgo de desaparecer por la ruptura de la tradición oral que inevitablemente conduce a la muerte de la lengua hñähñu.  

Con su obra, Eduardo Ruíz rinde tributo a la gente de barro de la cultura ñähñu, cultura primigenia desgastada por el tiempo pero que sigue retoñando como un árbol viejo de profunda raíz. Con su arte, Eduardo Ruíz nos acerca a la cosmovisión ñähñu, pintando un mundo desbordado de colores y texturas en donde resuena, en el silencio de la luz, la lengua armoniosa y tonal de los ñähñus.”

Aurelio Núñez