El chile es uno de los alimentos más solicitados en la gastronomía mexicana y se consume en todo el mundo. Hay quienes no son tan valientes para comerlo, mientras que existen los capaces de hasta dar una mordida al más picoso del mundo; el habanero.

Comer esta fruta no solo ayuda a descongestionar la nariz y sudar -debido a su nivel de picor-, también ayuda a vivir más tiempo e inhibir el dolor; cuanto más chile consumas, tienes menor probabilidad de morir.

En un estudio publicado en la revista BMJ, en el que participaron más de 400 mil personas,  se encontró que los participantes que comieron alimentos picantes una o dos veces a la semana tenían un riesgo 10 % menor de muerte que aquellos que rara vez o nunca los comieron; los que los consumieron de tres a siete veces por semana tenían un riesgo 14 % menor de muerte.

Comer chile ayuda a la longevidad

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El chile está compuesto por capsaicina, responsable de generar la sensación de ardor y picor en quienes lo consumen; se cree que este componente es el responsable de aumentar la longevidad.

Ingerir alimentos picantes contribuye al bloqueo de la capacidad del cuerpo para sentir el dolor, reacción también provocada por la capsaicina,  y ayuda a vivir más tiempo. La inhibición de los receptores sensoriales encargados de la transmisión del dolor contrarresta el deterioro metabólico asociado a la edad y conduce a una mayor longevidad.

Por otra parte, este referente de la gastronomía mexicana reduce la probabilidad de desarrollar ciertas enfermedades debido a que ataca células cancerígenas, baja el nivel de colesterol en la sangre, es un anticoagulante natural y reduce la posibilidad de un ataque cardiaco.

Cuando temas a enchilarte, recuerda que entre más chile, menos dolor y más vida.

Por: Nadia Juárez.