Hoy cumple 55 años Andrés Calamaro y un hombre con su trayectoria tiene mucho que celebrar. Originario de Buenos Aires, Argentina, pero con vaivenes entre su ciudad natal y Madrid, España, su estilo musical se puede considerar de lo más diversificado, pues ha tocado desde el rock más puro hasta el ska.

Su primer instrumento lo recibió a los ocho años, y contrario a otros artistas, éste fue un bandoneón, que es una especie de acordeón con el que un par de años después compuso su primera canción.

A partir de ahí, supo a qué dedicar su vida. Por ello tomó clases de piano y de guitarra; al poco tiempo se integraría como tecladista del grupo Raíces, con el que tuvo su primera experiencia en un estudio de grabación. Para su fortuna, creció en medio de una escena que compartía otros músicos que al igual que él ahora están más que consagrados. Lo invitaron a tocar Héctor Zeta Bosio, Sandra Baylac, Charly Amato e incluso con Gustavo Cerati, esto en una banda a menor escala llamada The Morgan.

En 1982, Miguel Abuelo lo invita a ser parte de Los Abuelos de la Nada, lo que fue una de las bandas que le dio más exposición y libertad musical, pues a la par de este proyecto, fue uno de los músicos base en la banda que acompañaba a Charly García. También fue en esta época que tuvo la oportunidad de producir discos de Los Fabulosos Cadillacs y los Enanitos Verdes; además de tener una breve y discreta primera etapa como solista.

La década siguiente le permitió crear Los Rodríguez, con quienes grabó tres álbumes de gran éxito: Buena suerte, Sin documentos y Palabras más, palabras menos. Este grupo le permitió el éxito en tierras españolas.

De cara al nuevo milenio, trata una vez más por la vía solista, con una base de fans que ya le acompañan y convierten en un éxito su álbum Alta suciedad. Esta racha positiva lo llevó a ser el telonero de varios shows de Bob Dylan.

A partir de ahí, todo ha ido in crescendo para el Salmón. Le han hecho homenajes y apenas hace unos años publicó el álbum On The Rock que contó con la participación de buenos y talentosos amigos suyos y a éste le siguió Bohemio. El año pasado hizo una gira acompañado de Enrique Bunbury, dúo que llenó cuanta plaza pisó.

¡Un trago derecho de tequila, Salmón, a tu salud!

Por: Aldo Mejía.