Sin duda una de las principales ventajas de la impresión 3D es la personalización de los objetos impresos a la medida y deseos del usuario. Bajo este principio, es que algunas farmacéuticas comenzaron a experimentar con la impresión en tercera dimensión de medicamentos, práctica que si bien es difícil de reproducir en casa, ofrece algunas posibilidades interesantes.

La principal ventaja de este método, es que es posible personalizar las dosis de activos de acuerdo con las necesidades de cada paciente, cosa que por lo regular requiere de trocear el medicamento, si la porción sugerida de fábrica no es la adecuada. Del mismo modo, es posible combinar distintos activos en un comprimido, para facilitar la ingestión de múltiples medicamentos.

 

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Otra innovación consiste en dar forma y color al medicamento impreso, para que sea más atractivo entre los niños, de modo que un paciente de corta edad pueda incorporar el juego a la ingestión de sus medicinas. Además, alterar la forma de los medicamentos permite regular el momento en que se libera el activo dentro del tracto intestinal, lo cual es de utilidad aplicable, incluso en adultos.

De momento la impresión de medicamentos se encuentra en estado experimental, aunque la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos ya se ha dado a la tarea de regular las existencias para asegurar que son, en efecto, benéficos para la salud. La empresa farmacéutica Aprecia ya comercializa el Spritam, un fármaco utilizado en el tratamiento de la epilepsia y que por ahora es el primer medicamento en el mercado impreso en 3D y personalizado según las necesidades del paciente.

Sí es posible imprimir los medicamentos en casa, aunque para ello se necesitan los activos que según el caso,  podrían ser difíciles de adquirir fuera de la industria farmacéutica.

Por: Daniel Pérez.