Existen ciudades que pueden identificarse a partir de sus monumentos, por ejemplo, Nueva York y la Estatua de la Libertad, París y la Torre Eiffel y, sin duda, Londres y el Big Ben.

Este famoso reloj comenzó a funcionar completamente el 7 de septiembre de 1859 y su nombre real era Clock Tower (Torre del Reloj), hasta que en 2012 se lo cambiaron por el de Elizabeth Tower (Torre Isabel / Elizabeth).

Se encuentra en el extremo noroeste del Palacio de Westminster, el cual alberga a la Cámara de los Lores y a la de los Comunes del Parlamento inglés. Consta de un reloj de cuatro caras (el más grande del mundo) y cinco campanas.

Originalmente sólo se conocía como Big Ben a la campana más grande del mecanismo. La estructura tiene una altura de 96 metros y ocupa un espacio de 12 metros cuadrados.

La historia de la torre y el reloj en Londres, se remonta años antes de la construcción de la Torre Isabel: el primero fue erigido en la Edad Media, en el año 1290, fue reemplazado por uno más moderno en 1367, el cual se descompuso en 1699 y fue sustituido por un reloj solar.

En 1834 un incendio consumió casi por completo el Palacio de Westminster, por lo que debió construirse uno nuevo. Seis años más tarde comenzó la obra, a cargo del arquitecto Charles Barry, sin embargo, la nueva torre del reloj se empezó hasta 1843.

El reloj fue construido por John Dent y el diseño fue de Edmund Becket Denison.

El Big Ben sólo se detuvo dos veces a lo largo de su existencia y no fue durante los intensos bombardeos de la Segunda Guerra Mundial: la primera ocasión fue en 1976, cuando el mecanismo del reloj se destruyó y su reparación duró alrededor de nueve meses. En 2007 dejó de funcionar siete semanas por trabajos de mantenimiento.

Por: Gerardo Guillén.