Todos los millennial que hace unos meses supimos que Los Increíbles 2 venían de vuelta con una aventura nueva, brincamos de alegría. Incluso uno que otro peque de las generaciones posteriores está entusiasmado. Pero la experiencia será distinta de cuando la primera película llegó al cine, en gran parte porque ya no la miraremos con los mismos ojos y también porque tiene una trama totalmente diferente que enaltece la figura femenina.

No es un secreto que las películas de Disney y Pixar, tanto en conjunto como de manera independiente, encantan a niños y adultos; ambos estudios son maestros en manejar simultáneamente una historia de acción entretenida con un trasfondo que generalmente define la personalidad de sus personajes principales y que descubrimos conforme crecemos (quién no entró en crisis existencial cuando se preguntó en dónde está el papá de Andy, en Toy Stroy).

Los Increíbles 2 se estrenará en cines este15 de junio.

Pero volviendo a nuestra familia con superpoderes, en esta segunda entrega veremos a Helen Parr ponerse el traje de Elastigirl y retomar su carrera como superheroína; por su parte, Bob Parr demostrará que es Mr. Increíble tanto en la casa como en las calles de la ciudad.

No es la primera historia en la que las películas animadas rompen el molde. Anteriormente aprendimos de Frozen que no es forzoso encontrar a tu príncipe azul y casarte en un día, y de Coco que las familias pueden venir en todas formas y con distintos integrantes. En esta ocasión, la dupla Disney-Pixar se pone ad hoc con el tema del empoderaminento femenino y la idea de que las capacidades vienen por igual sin importar el género.

 

Esta es una manera muy sutil, pero importantísima de cambiar la forma en la que estamos, por decirlo de algún modo, programados. Desde que las películas son de tan fácil acceso, recalcan en el comportamiento de quienes descubren ciertas historias cuando son niños. Dos ejemplos del cine clásico son Dumbo y Pinocho.

Las películas forman parte del contenido audiovisual de todos los niños, que es una primera fuente de educación. Hay un ejemplo para meditar a consciencia: la influencia de Dumbo, una película que habla sobre el bullying, y Pinocho, que habla sobre la importancia de ser un niño estudioso.

Claramente las cintas en general pueden ser tanto consecuencia como causa, depende desde dónde se le quiera mirar. Como causa, ambas se estrenaron en los años 40, por lo que plasmaron una ideología que iba en ascenso; como consecuencia, hoy en día todo el mundo identifica qué es el acoso y lentamente crece el grado académico de la población. Por supuesto, hay que darle su justa medida a la coyuntura social y económica, pero que por lo menos cambia la mentalidad.

Los Increíbles 2 se unirá a Frozen y Valiente como una de las películas más populares que hablan sobre el valor de las mujeres en la sociedad y en cómo pueden ser protagonistas, sin lugar a dudas, de cualquier historia.

 

Por: Daniel Muñoz.