En plena crisis por la lucha de encontrar un lugar en el mundo, los inmigrantes llevan a cabo una lucha encarnizada por tener un mejor futuro. Eddy Koretzky es la viva imagen de la valentía con la que muchas personas deciden abandonar su país de origen para encontrar nuevas oportunidades de crecimiento, las cuales muchas veces resultan una ganancia para el país en el que deciden establecerse.

Esta es la historia de un inmigrante que llegó de Argentina a México, para hacer de este país su hogar, donde encontró al amor de su vida y el lugar que vio nacer a sus hijos. Eddy Koretzky, es el rostro de la constancia, la valentía y el orgullo mismo.

Eddy, dirige un reconocido restaurante sobre Viaducto Miguel Alemán llamado ‘Fonda Argentina’. Este fue creado también por un inmigrante argentino que vino originalmente a México a jugar al fútbol. Al pasar los años se dedicó a otro rubro totalmente distinto, la restaurantería. Un día antojado por un asado, sacó su parrilla y llamó la atención del vecindario entero. Algunos de ellos pidieron les vendiera algo de lo que preparaba y así nació hace 25 años el restaurante que ahora Eddy dirige.

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Eddy Koretzky es un próspero ingeniero textil que hoy día no ejerce, pero en su momento, tuvo su buen éxito. Una vez acá, creció con el restaurante y allí aprendió el noble oficio al que hasta ahora se dedica, “Me hice en esta marca, aprendí en esta marca y fuera de eso, una vez trabajando, ya en funciones, tomé un curso de administración en alimentos y bebidas y soy sommelier certificado.” Explicó Eddy.

Koretzky llegó hace más de una década a México, trabaja en este sitio desde hace 10 años. La razón de tomar la decisión de salir de su país, fue dura, “Desesperado de la situación en Argentina… una vez más, dije… ¡Voy a probar suerte en México! y esa decisión fue la que me trajo” Puntualizó. “Me siento… ¡Un argentino muy mexicano!” Reiteró.

Para muchos, ser inmigrante representa hoy en el mundo, ser un ente sin hogar que pierde su identidad, pero para Eddy Koretzky, fue distinto.

Y vaya que es un inmigrante curioso y es parte su éxito, esta es la razón por la cual se adapta a las situaciones para lograr sus objetivos, esté donde esté. “Me gusta cocinar. Me gusta la gastronomía. ¡Me gusta comer bien! Obviamente ahí arranca todo ¿no? Y me gusta experimentar. Siempre he cocinado desde hace mucho tiempo, soy un fanático de las pastas.” Dijo. Aunque siempre le gustaron los deportes y nos develó que si no se hubiese dedicado a la cocina, hubiera sido tal vez, futbolista.

Una pregunta que su respuesta asombró, fue ¿Si tú te encontráras con al Eddy de 15 años, qué le dirías? “Que crea en él y que no afloje. Que siga intentado y que las cosas que se le ocurran, las trate de llevar siempre a cabo.” Comentó, al tiempo que preguntamos qué le diría a las personas que de pronto temen a su futuro y al dejar su país natal, pusieron todo lo que conocían en segundo plano a lo cual respondió “Cuando tú decides dejar tu tierra, de alguna manera, vas a resignar cosas. No todo el cambio va a ser positivo y propositivo, entonces, vas a arriesgar cosas y de entre esas cosas que vas a arriesgar, son las que luego en tu propia experiencia dirás… ¡Valió la pena o en qué me equivoqué! pero aprendes de ti mismo cuando tomas una decisión de abandonar tu tierra, abandonas amigos, lugares, sabores, sazones, cosas que son las que hoy más extraño; pero bueno, dentro de eso, trato de buscarlo para encontrarlo en mi México lindo y querido. Reiteró.

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Por supuesto, todos tenemos un algo o alguien a quien agradecer y Eddy le da las gracias a la Fonda Argentina por su trayectoria de trabajo, con un poco de deuda a su familia por su dedicación, aunque dice “que el trabajo perfecto no existe” y con razón.  Koretzky dio también un sabio consejo el cual es que “todos debemos de trabajar y progresar, vivir en la vida y vivir con las cosas que nos gustan y bueno, la familia también tiene que entender y soportar algunas jornadas tan largas de trabajo”, refiriéndose a que a veces el rubro de la gastronomía es extremadamente cansado y absorbente, por sus jornadas extensas.

En resumen, el haber vivido la experiencia de migrar a otro país, dejó una clara huella de satisfacción en la vida de Koretzky, no sólo porque encontró una familia, trabajo y estabilidad en todos los sentidos aquí, sino porque incluso se siente orgulloso de su nueva identidad y explica los puntos clave que lo llevaron al éxito en un sitio distinto al que lo vio nacer.  “Amor es por lo que uno trabaja, por el amor de la familia y hay que hacer las cosas con amor para que salgan bien y sin pasión es difícil que lo vayas a lograr.” Concluyó.

Este es el claro ejemplo de un inmigrante que llegó a sumar a México, saliendo fuera de la comodidad de casa, para dejar algo en esta tierra tan tangible como su dedicación, amor, fortaleza, buenas costumbres y sobre todo, el ejemplo de cómo vivir una vida plena inspirando a seguir su ejemplo.

 

 

Por: Azenet Folch