Los dos sismos que recientemente afectaron nuestro país, son los más destructivos que vimos en los último treinta años. Con ellos se fueron las vidas de muchas personas, así como sus propiedades y sus pertenencias. Cambió la rutina, al igual que los paisajes que todos conocían desde toda una vida.

En el primer temblor el del 7 de septiembre, dejó bastante trastocado el pueblo de Juchitán, Oaxaca, uno de los atractivos más importantes que tenía al estado, a tal grado que el muralista Diego Rivera lo inmortalizó en una de sus obras. De aquella imagen, las construcciones de estilo más clásico, poco queda en pie.

Juchitán: El pueblo de Toledo y Rivera afectado por los sismos en México

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Este municipio es uno por los que más pugna el artista mexicano Francisco Toledo por conservar y por promover. Los edificios que le dieron una colorida identidad están heridos, en algunos casos, de muerte. Hay por delante una labor de reconstrucción bastante ardua; casas históricas, así como recintos religiosos e inclusive los que tenían las consigna de resguardar y promover la cultura en la entidad.

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Por supuesto, Toledo es uno de los que más padece todo lo que sucedió pues quedó de manifiesto, en más de una ocasión, el cariño y la devoción que tiene el artista por el pueblo donde nació, aquel de donde es su familia y donde crecieron sus hijos también. Todo su patrimonio, así como el ambiente en el que se desenvuelve, está allá.

Pero lejos de quedarse con la cabeza gacha a lamentar lo sucedido, Toledo decidió poner las manos a la obra y lanzará una serie de grabados que se venderán para levantar de nuevo el patrimonio caído. No cabe duda de que Francisco Toledo es uno de los artistas vivos más activos, y es de reconocerse su labor y compromiso con el pueblo que tanto le brindó.

Por: Aldo Mejía.