La Biblioteca Vasconcelos se encuentra a un costado de la estación Buenavista del tren Suburbano y se inauguró en mayo de 2006. Suele confundirse con la Biblioteca de México “José Vasconcelos”, que se encuentra en la Ciudadela. Y es que en realidad, no sólo comparten el nombre, también su historia está íntimamente relacionada.

La Biblioteca de México abrió sus puertas el 27 de noviembre de 1946 gracias al entonces presidente Manuel Ávila Camacho. Su primer director fue José Vasconcelos, quien ocupó el cargo hasta su muerte, en 1959. En sus inicios contaba con un acervo de 40 mil volúmenes, entre los que se incluían colecciones particulares pertenecientes a Antonio Caso y Carlos Basave. En el año 2000, el presidente Ernesto Zedillo develó la placa que le otorgaba el nombre de Biblioteca de México “José Vasconcelos”.

Un año más tarde, como parte de la modernización de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, la directora del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) propuso al Ejecutivo Federal la renovación de la Biblioteca de México, que consistía en la construcción de un nuevo edificio.

Para ello se convocó a un concurso Internacional de Arquitectura el cual ganó Alberto Kalach, quien tuvo la idea de crear un “arca, portadora del conocimiento humano. Inmersa en un exuberante jardín botánico”.

Pese a que el proyecto representaba uno de los pocos espacios culturales situados al norte de la ciudad, las críticas a Vicente Fox fueron múltiples: tanto por el elevado costo de su construcción como por la precipitación de su inauguración. Esto provocó que se cometieran errores en su edificación, como filtraciones de agua. Por lo cual tuvo que cerrar sus puertas de marzo de 2007 a diciembre de 2008 para realizar trabajos de reparación, con un costo adicional de 32 millones de pesos.

Por Gerardo Guillén