Nadie sabe por qué se llama así. Nadie quiere entrar en el lugar. Se dice que nadie ha querido alterar su estructura por miedo a despertar algo… o a alguien.

Dicen que en las noches se escuchan los lamentos de la familia mazahua que ahí vivió en el Siglo XVI. Por supuesto que ellos no habitaron la casa en sus mejores años, de la que hoy sólo quedan las ruinas.

La casa la puedes encontrar detrás de la Alameda Central. De ahí, fueron desplazados para levantar una de las piezas arquitectónicas más bellas que hayan existido en la ciudad. Dentro de sus estancias combinaba distintos estilos y movimientos artísticos.

Su construcción fue una petición de la familia Requena, una de las más respetadas de Veracruz, que buscaba asentarse aquí en la CDXM. Lo que extraña a la gente de alrededor es que nadie haya querido vivir en la propiedad o que nadie la haya heredado. Pero no reportan que alguien muriera ahí o alguna desgracia en particular.

Diseñador

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Aunque hay quienes afirman que no hay tales hechos paranormales, son un mito que ha sobrevivido al tiempo y estos fueron esparcidos por los propios mazahuas, para que nadie invadiera el territorio que había sido suyo. Y al parecer, sus palabras sobrevivieron al tiempo, pues hasta ahora no hay quien se quiera hacer cargo del predio.

Lo cierto es que en el año 2005, la casa Requena se vino abajo, se le ha abandonado por completo y nadie la reclama. Los vecinos han pedido al Instituto Nacional de Antropología e Historia que la reconstruya o remodele, pero que no la deje así.

Sin embargo, nadie hace caso y prefieren, que nadie entre a pasar la noche en las ruinas. Cualquiera que esté ahí alrededor de las 12 de la noche ahí, es susceptible a encontrarse de cara con hechos que no son propios de este mundo.

Por: Aldo Mejía.