Quiero invitarte a compartir conmigo una idea interesante. El imaginar una empresa, un corporativo que este al pendiente de su recurso humano, que está consciente de la importancia que sus miembros integrantes identifiquen a su centro de trabajo, su segunda casa, como un centro de crecimiento y una fuente de bienestar. Imaginar una institución que se arriesgue de forma responsable y a la vez audaz, de integrar como parte de su cultura empresarial, lo que hoy conocemos y enseñamos como la Ciencia Aplicada del Bienestar Integral.

El estado de fluidez (state of flow) que hoy se enseña en diversos formatos, como parte de varias ramas de la psicología, en especial de la psicología positiva, es un concepto de flujo que fue propuesto por Mihály Csíkszentmihályi en 1975, y que nos propone un estado mental operativo en el cual la persona está completamente inmersa en la actividad que está ejecutando.

Quizá te interese:
¡Es momento! Vive la quinta transformación por Eduardo Massé

Curiosamente, según el profesor de Harvard, Dan Gilbert, entre otras condiciones, para lograr llegar a un estado de fluidez, el individuo debe de contar con algunas de las siguientes características: estructura, reto, compensación, medición, competencia, reconocimiento y limite de tiempo entre otras.  Si consideramos lo anterior y nos ponemos a observar con detenimiento, todas las características anteriormente mencionadas, son características que nos brinda el ambiente laboral, pero de forma curiosa, la gente no relaciona el trabajo como un centro de fluidez o una fuente de bienestar y nos preguntamos ¿porqué?

Según Dan Gilbert, la razón por lo que esta relación entre trabajo y fluidez no ocurre,  es porque la gente relaciona el trabajo con una sensación de perdida de la libertad.

A través de mi experiencia trabajando con corporaciones en ocho países diferentes, encuentro un patrón común de error en la mayoría de las empresas, y por ende un potencial de oportunidad entre las mismas. Las empresas tienden a responsabilizar el bienestar de sus empleados sólo a la dirección de recursos humanos y el enfoque, por lo general, está puesto en ser mas competitivos, mas productivos y más eficientes como equipo para el bien de la empresa.

El reto real es el de hacer prevalecer el valor humano de nuestro principal recurso: el recurso  humano. El de introducir esa iniciativa a forma de credo como parte integral de la cultura empresarial, hacerla parte del DNA de la corporación, y eso sólo es posible si se involucra primero a la directiva de la organización.

Si esta iniciativa y descabellada idea sostiene alguna oportunidad de éxito dentro de la organización, es necesario el procurar introducirla al mas alto nivel de la misma. Porque no, considerar entonces una iniciativa a nivel gerencial como ya lo hicieron en Chile nuestros colegas de Banco Estado. Ellos le llamaron: Gerencia de la Felicidad.

Quizá te interese: 
Massé Academy: La plataforma de coaching que transformará tu vida

En Lappa luego de múltiples pláticas con clientes y colegas (entre ellos: la autoridad mundial en el tema de la felicidad, el mismísimo profesor de Harvard: Tal Ben-Shahar), pensamos que un nombre mas acorde con nuestra realidad y con el Bienestar Integral que enseñamos y practicamos, sería más apropiado llamarla: Gerencia del Bienestar.

Por: Eduardo Massé.

Eduardo Massé es especialista en la Ciencia Aplicada del Bienestar Integral Personal y Corporativo, y autor de los libros Yo Elijo Despertar, El Liderazgo Científico, La Nueva Frontera Bienestar Integral 360º. Además es conferencista de nivel internacional, colaborador de la revista Forbes, así como consultor y mentor.

Contacto

E-mail: eduardo@eduardomasse.com
Twitter: @eduardomasse
Facebook: Eduardo Massé