Los libros transportan al ser humano a través de la historia desde la invención del papel. Comparten desde los sueños y secretos mas obscuros, hasta los registros históricos y avances tecnológicos. Los libros siempre tendrán una ventaja sobre todos los medios audiovisuales, pues la lectura es el transporte predilecto hacia la imaginación.

Es ese punto medio, entre una historia que ya nos concede una imagen en nuestra mente, pero que no contiene ninguna gráficamente ante nuestros ojos, las posibilidades de los colores, el escenario, los olores y sonidos son infinitas y distintas para cada persona, algo que exalta nuestra individualidad.

Por esta razón es que los libros son perfectos instrumentos terapéuticos, pues estimulan nuestra imaginación y relación intrapersonal. Realmente puedes conocer a una persona aún más, por sus libros predilectos.

 

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Estas actividades estimulan nuestro cerebro y secretan las sustancias que nos producen la felicidad, y al trabajar  esta parte de tu cerebro (que es distinta a la que usamos cuando razonamos), propicias la relajación al equilibrar y distribuir la carga mental en todo el cerebro: mientras usas tu lado creativo al leer, dibujar o componer música, tu lado analítico tiene un descanso de todo el estrés laboral y social que sufre durante el día.

Otra de las ventajas de un buen libro, es que, a diferencia del Internet, la información es todavía mas confiable en cuestiones de aprendizaje, pues las editoras tiene un escrutinio muy preciso para publicar un libro.

Todo esto nos abre las puertas a un lenguaje más extenso y una imaginación que se ejercita más constantemente, lo que resulta en más oportunidades de socializar, crea nuevas relaciones afines a tu personalidad y objetivos, que finalmente pueden cambiar tu estado de ánimo y hasta tu vida.

Nuevos estudios revelaron que las enfermedades se vinculan a nuestras emociones, por lo que un buen libro podría prevenirte de un achaque.

 

 

Por: Fernando Martorell.