Si bien es cierto que el terreno de las criptomonedas carece de una regulación estructurada en materia de leyes, ya hay algunas normas que podrían afectarlas. En México, el más claro ejemplo es la recientemente aprobada Ley Fintech. En sí, mayormente está pensada en los usuarios de banca digital, pero hay algunos puntos que resaltarse.

La Ley Fintech fue propuesta desde octubre de 2017, sin embargo, apenas a inicios de marzo de 2018 se aprobó. Aunque no es una regla que rija el uso de las criptomonedas ni de las transacciones que se realizan en línea, incluye ciertas especificaciones que deberían interesar a todos los que tienen dinero invertido o van a destinarlo a este creciente mercado.

Para empezar y a grandes rasgos, la Ley Fintech propone lo siguiente:

  • El uso de activos virtuales, como las criptomonedas previa autorización del Banco de México (Banxico).
  • Da pie al uso de la firma electrónica y sistemas de autenticidad para que los clientes tengan acceso a un servicio de plataforma tecnológica y poder realizar pagos electrónicos (monedero en línea, compras vía celular y transferencias de dinero), de financiamiento colectivo (inversiones en proyectos a través de determinadas páginas de Internet), de activos virtuales (monedas y divisas electrónicas) y de asesoría financiera electrónica, entre otras.
  • Busca prevenir y reducir el riesgo de lavado de dinero y fraudes electrónicos.
  • Fortalece el gobierno corporativo de las instituciones de tecnología financiera al contar con un Consejo de Administración, Director General y Comité de Auditoría cuando, con base en el número de operaciones o clientes, modelos de negocios, activos intermediados o nivel de capital neto con el que cuenten dichas instituciones.
  • Crea el Grupo de Innovación Financiera, el cual será un espacio de intercambio de opiniones, ideas y conocimiento entre el sector público y privado para conocer innovaciones en materia de tecnología financiera.

Los puntos anteriormente citados no regulan directamente el marcado que hoy en día domina Bitcoin. Y aunque, según expertos, estamos todavía lejos de regularizar el uso de las criptomonedas, esta ley servirá como base para una futura inserción dentro del marco legal.