Quiero compartirte una lista de ingredientes que a mí me funcionaron para mantener viva mi estabilidad. Son siete pasos (no quiero decir que “sencillos” porque mentiría) para rehabilitar esa cosa llamada felicidad.

1.- Enamórate de una buena persona

Yo se que la atracción física es muy poderosa. Te lo digo porque en ese sentido yo siempre había sido muy superficial. Me valieron varias caídas para darme cuenta de que enamorarme de un hombre sólo por su físico era un rotundo error. Hoy creo que,aunque suene a cliché, hay que romper patrones y fijarse en otras cosas, de verdad mucho más importantes. No estoy queriendo decir que te obligues a enamorarte de alguien que no te gusta, pero sí que intentes mirar más hacia el fondo.

A lo mejor detrás de ti hay una persona que tiene ganas de cuidarte, de amarte y consentirte pero el molde no es lo suficientemente atractivo y por esa razón no te has atrevido a darle una oportunidad. Sólo te pido que reflexiones una cosa, ¿para qué valen unos ojos hermosos cuando al mirarlos están vacíos?

Quizá te interese:
Quitarse la blusa con Lorena Del Castillo

2.- Enamórate de alguien de tu mismo sexo

No estoy hablando de preferencias sexuales, estoy hablando de un amor mucho más complejo. Elige a alguien a quien admires (de tu mismo sexo) y siéntate a observarlo. Genera dentro de ti comprensión,compasión y amor por esa persona. Ámala sin tanto juicio, sin esas normas restrictivas que impone la sociedad al respecto de la sexualidad. Comprende que enamorarte de alguien de tu mismo sexo y amarle, es amar a los de tu género y como consecuencia, amarte a ti mismo.

3.- Deposita tu felicidad en la simpleza

Yo se que a todos nos hace felices el éxito,la abundancia económica, los lujos y los viajes. Sin embargo si te empeñas en depositar tu felicidad en cosas tan complejas e idealistas vivirás insatisfecho el resto de tu vida. Este consejo realmente intento dármelo a mí, quiero convencerme de esto. Te aseguro que yo soy la mujer más exigente consigo del mundo, pero ahora intento relajarme y mirar hacia la simpleza. Tal vez sentirme feliz con un helado, caminando, con un beso o una rebanada de Pay helado. Cosas a la mano. Remedios simples pero hermosos para sentarnos a disfrutar del presente.

Quizá te interese:
Desnudándose con Lorena del Castillo

4.- Fluye con tus emociones, no riñas con ellas

Últimamente he descubierto que mis emociones son muy inestables y que a lo largo de cinco minutos puedo sentirme enojada, triste, feliz y de mal humor.Todo en cinco minutos. Antes me peleaba mucho conmigo e intentaba mantenerme serena a toda costa.Hoy estoy enamorada de mi complejidad. Es maravilloso sentirse feliz, pero también hay que encontrarle la gracia a la tristeza y dejarla ser. En tanto más luchas en contra de algo más grande se hace.

5.- Deja de desdeñar tus logros

Es tan importante auto reconocerse, celebrarse, consentirse. En este punto quiero ser muy puntual compartiéndote mi propio ejemplo: yo me comparo mucho con los demás y eso me ha costado mi felicidad, autoestima y serenidad. Como actriz es inevitable voltear hacia los demás y comparar logros. Yo por ejemplo me la vivía anhelando lo que algunos compañeros han logrado y bajo esa comparación lo mío parecía poco.

En esta carrera, a veces tan cruel, parece que a los actores les (nos) importa más demostrar nuestro currículum para que otros actores vean lo importantes y exitosos que somos. El constante anhelo de fama y la frustración por no conseguirla parece que produce que el actor se olvide de lo que se supone que disfruta tanto: actuar.

La mayoría de los que nos dedicamos a esto decidimos arriesgar nuestra vida por estar una hora en escena,por actuar, por transformarnos… no por la fama y su amable (o cruel) precio. Y es que claro “Fulanito lleva 5 telenovelas y yo una”, “Perenganito es famosísimo y nada en dinero mientras yo me la vivo haciendo obras de teatro y cine mal pagado”… Y entre tanta comparación lo mío siempre era poco.

Fue hasta una tarde en la que me senté a reflexionar y a observar a los grandes actores que yo admiro y todas sus carreras están consolidadas en el teatro y el cine… Lo que yo estoy haciendo… O hasta que un actor famoso,ex compañero mío, me dijo: “¡Wow, qué padre ¿Tú has hecho mucho teatro y cine,verdad A mí me encantaría hacer cine.” Que me atreví a voltear hacia atrás con más calma y con sorpresa miré mi currículum y me sentí contenta. Una carrera lenta pero bonita y bien consolidada.

Nos fijamos tanto en los demás y en sus opiniones que somos crueles y no nos detenemos a valorar lo que a nosotros nos corresponde. Esa pequeña o gran parte del mundo que nos toca vivir. Cada quien tiene su ritmo y su proceso.

6.- Enamórate de ti…

No tengo nada más qué decir.

7.- Y por último, comprende que la felicidad es un estado de ánimo y no un sentimiento

El día que comprendas que regularmente la felicidad es un momento y no una eternidad (como nos enseña Disney) comenzarás a dejar de aspirar sentirte bien todo el tiempo y a verdaderamente apreciar los instantes de regocijo. Uno no “es” feliz, uno “está feliz” de vez en cuando.

Por: Lorena Del Castillo.