Manuel Esperón González nació el 3 de octubre de 1911 en la Ciudad de México. Su herencia musical provino de sus dos padres ya que su padre, Manuel Esperón Alcalá, fue nieto del reconocido compositor oaxaqueño Macedonio Alcalá, mientras que su madre, Raquel González Cantú, se desempeñó como concertista.

Desde los ocho años ya sabía tocar el piano y su pasión por la música fue tal que decidió abandonar sus estudios de ingeniería para entrar en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes. Alfredo Carrasco y Manuel M. Ponce son algunos de los grandes maestros que le compartieron sus conocimientos y quienes reforzaron su amor por las melodías.

Sin embargo, si por algo se ha reconocido su talento es por participar en el mundo de la cinematografía. En un inicio tocaba el piano en las funciones de cine mudo y posteriormente colaboró con temas principales o bien con la musicalización de fondo siendo La mujer del puerto, del director ruso Arcady Boytler, la primera de una larga lista de obras.

En su carrera incluye la música de fondo de más de 500 cintas y un aproximado de 947 canciones. Entre sus aportaciones está la de incluir el mariachi en la pantalla grande; un rasgo de suma importancia para la Época de Oro del cine nacional. Sin su genio quizás no se hubiesen disfrutado igual ídolos como Jorge Negrete o Pedro Infante, este último a quien Esperón logró encontrar su tan afamado estilo romántico.

A lo largo de su carrera recibió diversos premios, medallas y reconocimientos por la grandeza de su obra y por ser un pilar musical en la industria del cine nacional. Sus composiciones dotaron de una emoción profunda donde las imágenes son insuficientes y hoy merece todo el reconocimiento y el recuerdo del público.

Por: Daniel Montes