Una máquina que lea los pensamientos parece tema de ciencia ficción pero te sorprenderán los avances para hacerlo realidad.

Desde los inicios de la tecnología informática el hombre sueña con empujar los límites de la realidad. Esta idea involucra, entre otras cosas, el deseo de controlar nuestra computadora y electrodomésticos con tan sólo el pensamiento.

¿A poco no estaría genial escribir en la computadora con tal sólo pensarlo,
sin necesidad de tocar el teclado?

O imagina controlar tu videojuego favorito sin tener que usar las manos.

Bueno, lamento romper la ilusión tras una idea tan romántica, pero parece ser que la humanidad aún se encuentra bastante lejos de lograr dicho sueño.

Y no es por falta de intentos, pues existen productos como el casco neuronal Epoc, desarrollado por los australianos de Emotiv Systems, que justo pretenden leer la mente humana para controlar dispositivos eléctricos.

maquina

emotiv

La tecnología del Epoc funciona a partir de los electroencefalogramas, es decir, pequeños dispositivos que, colocados en la cabeza, detectan la actividad eléctrica del celebro.

Gracias a los electroencefalogramas, los neurólogos (desde hace mucho, en realidad) son capaces de identificar patrones de actividad cerebral, lo cual les ayuda a encontrar anormalidades tales como lesiones o desórdenes neuronales.

Pues bien, aparatos como el headset de Epoc funcionan con la misma lógica, pues se encargan de memorizar patrones cerebrales y relacionarlos con una habilidad concreta.

Ojo, no puedes ponerte un casco de Epoc y esperar que tu robot a control remoto te prepare un sándwich con sólo pensarlo. Debes entrenar al Epoc mediante pensamientos repetitivos y concretos.

Este proceso es complicado, ya que debido a la naturaleza misma del cerebro, no puedes ordenar cosas que tú mismo no conoces, como volar, por ejemplo.

En cambio, el Epoc debe entrenarse con comandos sencillos
a los que tu cerebro responde concretamente,
tales como «
caminar» o «color azul«.

Además, existen otros retos ligados al estado humano, tales como el estrés o la somnolencia, que afectan los patrones de pensamiento.

Por desgracia, aún nos encontramos alejados de controlar un auto con el pensamiento. Lo bueno es que ahora los autos están cerca de pensar por nosotros, así que no tenemos que preocuparnos demasiado de todos modos.

Por: Daniel Pérez.