Actualmente hay una controversia sobre qué tan saludable es la monogamia y las ventajas de las relaciones poligámicas.

De por sí en la actualidad mantener una relación con una persona es complicado, hacerlo con dos o más representa todo un reto y, efectivamente, no cualquiera está hecho para eso. No obstante, hay muchas personas que encontraron el amor por romances de éste tipo. Pero el primer paso es identificar los tipos de relaciones polígamas que hay.

Existen desde las personas que tienen una sola pareja sentimental, pero tienen encuentros sexuales con otras personas, también existen los famosos swingers que intercambian parejas al momento de practicar el coito o, en sociedades como la árabe, existen los matrimonios múltiples en los que generalmente el varón tiene más de una esposa en diferentes casas, con sus propios bienes y no suelen convivir con las otras esposas.

Sin embargo, todas estas formas de poligamia generalmente abarcan sólo el aspecto sexual o, en el caso del islamismo, se da por tradición y bajo un contexto completamente diferente al nuestro. Pero también existe el denominado “poliamor” que, como su nombre lo dice, también abarca el aspecto sentimental.

Dentro de esta categoría existen distintos tipos de relación, desde los que involucran a tres o más personas y todos forman parte del mismo romance, hasta quienes tienen distintas parejas sentimentales, pero que no interactúan entre sí.

Ahora bien, no existen muchos estudios que versen sobre las relaciones no monógamas y su influencia, por ejemplo, en la crianza de niños, aunque los que existen aseguran que crecer rodeado de muchos adultos es bueno para su desarrollo.

Lo que sí se determinó es que, contrario a lo que se pudiera pensar, se necesita de un sentido de compromiso muy grande para que las relaciones funcionen, además de la capacidad de dejar todo tipo de celos de lado.

Realmente no podemos hablar de que la poligamia sea mejor que la monogamia, ni viceversa. Lo único que está claro es que hay personas que son felices viviendo de esa forma y se les debe respetar. También es cierto, que en ambos casos puedes involucrarte en una relación destructiva y debes identificar cuándo te estás dañando emocionalmente.

Por: Gerardo Guillén.