Hoy, 23 de junio, se celebran 20 años del lanzamiento en Japón de la Nintendo 64, la consola de videojuegos que marcó la infancia de muchos jugadores, hoy adultos, y que hospedó algunos juegos que se volvieron punto de referencia para la cultura pop, como The Legend of Zelda: Ocarina of Time o Super Mario 64.

La Nintendo 64 fue la cuarta consola casera que produjo Nintendo y funcionó como sucesora del Super Nintendo Entertainment System (SNES) que durante mucho tiempo fue sinónimo de videojuegos, razón por la cual muchos adultos mayores aún conocen como “el nintendo” a la Xbox u otras consolas actuales.

Uno de los aspectos más importantes de la Nintendo 64 fue incorporar en su arquitectura un procesador de 64 bits, el cuál además de darle nombre a la consola también permitió que los juegos tuvieran el innovador aspecto tridimensional, que le dio una oportunidad a Nintendo para competir contra la Play Station de Sony, que salió al mercado asiático en diciembre de 1994.

La de Nintendo fue la última consola casera que utilizó cartuchos de juego, los cuales tuvieron la ventaja de ser duraderos y permitieron una velocidad de transferencia de datos mucho mayor al CD, los cuales, por lo general, requieren un tiempo de carga. No obstante, los cartuchos no soportaban tanta información como los discos compactos (64 MB contra 680 MB) además de que el costo de fabricación era mucho mayor, por lo que se abandonaron para la siguiente generación.

Alrededor de 33 millones de Nintendo 64 se vendieron a lo largo de la vida de la consola a nivel mundial. Algunos de los juegos que más se recuerdan y que, en la mayoría de los casos, marcaron tendencia en el mercado fueron 007 GoldenEye, Banjo-Kazooie, F Zero X y la serie de Mario Party.

Por: Daniel Pérez.