Todos hemos visto alguna vez el experimento de conectar una papa común y corriente a una bombilla para encenderla. Algunos por ahí hasta lo intentaron y aunque no es tan simple, cargar una papa de energía eléctrica es una realidad y puede usarse para mantener encendido un foco LED hasta por 40 días.

papa

American Friends of The Hebrew University

Haim Rabinovitch, profesor en ciencias de la Universidad Hebrea de Jerusalén, recientemente perfeccionó la técnica para cargar una papa en una batería económica y de fácil distribución.

El proceso involucra cocinar la papa mientras esta se encuentra conectada a un cátodo de cobre y un ánodo de zinc por medio de un cable conductor. Debido a las propiedades del tubérculo como electrolito, el proceso químico de energizar la patata le permite almacenar energía eléctrica por días.

Aunque, como ya te diste cuenta, tampoco es tan sencillo como ir al mercado en este momento por tus papas y embarrarles un foco esperando a que encienda.

De cualquier modo, las papas como batería conductora podrían ser una solución a las crisis energéticas, o por lo menos de iluminación, a las que se enfrentan las poblaciones marginadas.

Las papas son un tubérculo que resiste un buen tiempo sin refrigeración ni cuidados especiales, pero también es importante resaltar que las papas tratadas por este procedimiento ya no son aptas para comer, así que no se pueden tirar dos pájaros de un tiro (la hambruna y la oscuridad).

El profesor Rabinovitch se encuentra probando la capacidad de conductibilidad de diversos vegetales en estos momentos. Sólo el futuro dirá si eventualmente resultará más práctico comprar papitas para iluminar la habitación en lugar de pagar la cuenta de luz.

Por: Daniel Pérez.