Una acción muy común a la hora de dormir es dejar el celular justo al lado de nosotros o debajo de la almohada, ya sea porque lo usamos como despertador, nos quedamos dormidos en medio de una conversación, no lo queremos perder de vista, etc. pero al hacer esto, nos perjudicamos de una manera considerable.

Según expertos, esta costumbre tiene una connotación negativa: perturbación del sueño y falta de descanso, insomnio y otros trastornos, que son provocados desde la luz del aparato hasta sus alertas.

Según un estudio publicado por la revista asel problema se origina por la pantalla del celular. La luminiscencia disminuye la melatonina (la hormona reguladora del sueño), extendiendo el tiempo que tardamos en dormirnos. También retrasa y reduce el sueño REM (el estado de alerta aumenta por la noche).

Mientras que cualquier vibración, sonido o destello emanado puede despertarnos e interrumpir los ciclos de sueño. A esto se le conoce como insomnio tecnológico, una forma inicial del mismo, pero que se puede ir agravando.

La recomendación es que ni siquiera haya permanencia de un smartphone o algún aparto similar en el cuarto durante la noche, o en todo caso, apagarlo.

Por: Fabiola Rocha González.