Hace 74 años, el 10 de octubre de 1942, se develó la estatua de La Diana Cazadora. En medio de la Avenida Paseo de la Reforma, la más transitada de la Ciudad de México. Si bien hoy la vemos como un elemento más de la vida diaria, cuando se mostró al mundo por primera vez, levantó ámpula en la moral de muchas personas. La Liga de la Decencia se manifestó en contra de la estatua y su permanencia a la vista de todos. Afortunadamente, ganó la razón y ahí está, pero ¿quién es?

El nombre e identidad de la modelo fue, por muchísimos años, un secreto a voces; que si era la esposa de un alto funcionario priísta o la hija de alguien importante. En realidad su nombre es Helvia Martínez Verdayes y sí, todavía vive. Actualmente tiene 93 años.

Sin embargo, cuando posó para el escultor Juan Olaguíbel, tenía sólo 16 años y lo hizo por invitación del arquitecto Vicente Mendiola Quezada, esto porque Helvia era secretaria en las oficinas de Petróleos Mexicanos (PEMEX). En ese momento, pocos sabían que era ella la modelo de la estatua, y lo ocultó justamente por miedo a la reacción que tendría la sociedad.

Duró 15 años como secretaria de PEMEX y cuando Antonio J. Bermúdez estaba al frente de la empresa, Helvia conoció al contratista Jorge Díaz Serrano, quien quedó prendado de su belleza, que no era poca. A pesar de esto, Serrano era casado y no estaba en sus planes dejar a su esposa.

Helvia vivió un romance de ensueño y en 1976, Serrano llegó a la Dirección General de PEMEX, cargo en el que se desempeñó durante seis años y dos más tarde entró a la cárcel. Es así que estando preso, y después de divorciarse de su esposa, Jorge y Helvia se casaron en 1986.

Pero su historia fue, por decir lo menos, difícil, y no por ellos, sino por los problemas que les siguieron hasta el día que murió Serrano. Aun así, Helvia recuerda de forma dulce su relación.

Por: Aldo Mejía.