Ghostbusters es una comedia sobrenatural que cuenta las desventuras de un equipo de científicas dedicadas a combatir la actividad paranormal en la ciudad de Nueva York. La cinta es la tercera película de la franquicia, aunque la trama está completamente desconectada a las anteriores.

Fue dirigida por Paul Feig y presenta a un equipo de cazafantasmas completamente femenino, encarnado por las actrices Melissa McCarthy, Kristen Wiig, Kate McKinnon y Leslie Jones.

Desde su origen, fue una película nacida en la controversia, debido a que desde el lanzamiento de Ghostbusters II en 1989, las negociaciones por una tercera parte pasaron a través de las manos de numerosos guionistas y conflictos con los actores.

Lo anterior fue el caso de Bill Murray, quien por mucho tiempo se negó a participar en cualquier producto que tuviera que ver con Ghostbusters, película que protagonizó en 1984 y apareció también en la secuela.

Cuando el proyecto se concretó, se reveló que el equipo de cazadores sería interpretado por cuatro mujeres, en lugar de hombres como en la versión original. La decisión desató polémica, misma que se vio reflejada en el primer trailer que se subió a YouTube, el cual hasta ahora es el anuncio cinematográfico con más dislikes en la historia: 1.009.587.

Algunos de los fanáticos de la historia, argumentaron que el desdén hacia el tráiler se debió más al cambio de tono en la franquicia (ahora enfocado aún más en la comedia) que por la inclusión del cast femenino.

No obstante, lo cierto es que el video fue asediado por comentarios misóginos en contra de la producción, mismos que Sony Pictures aprovechó para comercializar la película como un producto que respalda el movimiento feminista.

Si bien, las decisiones de Sony pusieron en jaque a la crítica, pues de calificar mal a la película corrían el riesgo de ser clasificados como anti-feministas, lo cierto es que independientemente de la calidad de la cinta y las prácticas desleales en la publicidad, este fenómeno sacó a la luz problemas de tolerancia que todavía no se resuelven en nuestra sociedad.

Por ejemplo, la actriz Leslie Jones fue atacada en redes sociales hasta que se vio obligada a cerrar su Twitter. Días después también sufrió de un ataque en su página personal, donde un grupo de hackers filtraron fotos íntimas de la comediante.

Los ataques a Jones no se encuentran ligados a la calidad de la película o la integridad de Ghostbusters como franquicia, pues Chris Hemsworth (Thor), quien también aparece en el filme, no ha experimentado problemas similares. Por otro lado, Leslie probablemente fue el blanco de la intolerancia debido al color de su piel, además de ser mujer.

Por: Arturo Rivera.