De acuerdo con la información presentada por autoridades capitalinas, el pasado 6 de noviembre, cerca de 11 mil puestos metálicos para voceadores serán renovados por el Gobierno de la capital como parte de un proyecto conjunto con la Unión de Expendedores y Voceadores de los Periódicos de México.

La nueva imagen para los voceadores cumple con el compromiso del Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien el pasado 20 de mayo, durante el festejo del 93 aniversario de la organización, ofreció apoyar en la sustitución de puestos.

Para concretar el proyecto y cumplir con los lineamientos que necesita el Centro Histórico, la Secretaría de Gobierno, a través de su Dirección General de Gobierno, trabajó con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la determinación de la paleta de colores, diseño e instalación de los puestos en la vía pública.

Así como Dirección General de la Autoridad del Centro Histórico, Programas Delegacionales, Reordenamiento en Vía Pública, Secretaría de Movilidad y la Dirección General de Patrimonio Inmobiliario CDMX, además de unidades académicas como la Coordinación del Programa de Posgrado de Diseño Industrial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Dirección de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura Unidad Tecamachalco del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Dirección de Enlace con Sectores Productivos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El puesto medirá 2.35 metros de altura, 2.50 metros de largo y 60 centímetros de ancho, las cuales podrán adaptarse en el caso de que las calles sean más estrechas.

La propuesta del nuevo mobiliario es de la Unión de Expendedores y Voceadores de México en acuerdo con la empresa Arce Bros. Bajo este esquema, en una primera etapa, se crearán e instalarán en promedio, de 50 a 70 muebles por mes.

Los nuevos muebles traerán beneficios en tres sentidos: mayor atractivo para quienes realizan la actividad, espacios ordenados para los visitantes y mejora al entorno, pues el nuevo mobiliario no será invasivo ni agresivo con el espacio ni con los edificios colindantes, de valor patrimonial.