Así es amigos: Sir Paul McCartney, mi viejecito lindo, el que económicamente siempre mandó y manda en el cuarteto de Liverpool, le dio el visto bueno a la “nueva” edición remasterizada del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band para celebrar los 50 años del álbum que, según muchos fans y fundamentalistas de The Beatles, cambió la historia.

Muchos de esos mismos seguidores que desde hace años cambiaron el tradicional oído de artillero en las vicisitudes del rock, a uno más analítico y crítico, estarán de acuerdo con el ala forense y científica en materia de curaduría de sonido, y con una mayoría silenciosa y prudente (por aquello de los quemones), que esta nueva edición “casi” suena igual a la lanzada en la famosa caja negra.

Sin embargo, algo harían el hijo de George Martin y demás cirujanos del estudio para que suene, digamos, “más brillantito” en los equipos de convencionales o en los mini-componentes que tengan opciones para magnificar el sonido.

Pero no nos engañemos, en esencia es lo mismo. Claro que McCartney dirá misa y justificará la importancia del álbum (que desde luego la tiene) con los 18 extras del segundo disco (que desde hace mucho se conocían en ediciones alternativas).

Pero bueno, para muchos que tienen el Sgt. Pepper´s en vinilo, en CD y en MP3, deben tenerlo ahora como objeto de colección y, si se tiene un dinerito extra, adquirir la edición japonesa Super Deluxe 4SHM / CD / Blu-ray más memorabilia especial, que sale en 200 dólares.

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Estará disponible en la súper edición clandestina del sello Sir Francis Drake & Morgan en menos de 200 machacantes. Además, claro, si eres coleccionista compulsivo irredento, comprarás todas las ediciones alternativas habidas y por haber.

En cuanto a su importancia sonora y aportación a un cambio de la música, los verdaderos beatlemaniacos que dedican toda su vida a John, Paul, Ringo y George (como mis amigos Manuel Guerrero y Ricardo Calderón), nunca dudan que Revolver esté sobre Sgt. Pepper´s. Y McCartney sabe que es cierto.

Pero de que hay que celebrar al Sargento Pimienta con desfile militar, presentación de armas y honores a la bandera británica, ni dudarlo. Por eso pido un minuto de saltos, marometas y los exabruptos que quieran.

Por: Pepe Návar.