El complejo de inferioridad se caracteriza porque la persona que lo sufre se siente incapaz de tener éxito en la mayoría de los aspectos de su vida.

Es cierto que todos nos hemos sentido inferiores respecto a alguien en alguna o en varias actividades en específico, sin embargo, estamos conscientes de que tenemos habilidades en otras.

El problema del complejo de inferioridad es que no existe la consciencia de que se tienen cualidades, se cree que no se pueden realizar tareas de forma adecuada y que los demás siempre serán mejores que uno.

Por este motivo, se trata de una enfermedad que llega a ser incapacitante.

Los síntomas más característicos son: baja autoestima, inseguridad, timidez, actitud complaciente hacia los demás, indecisión, dependencia y tendencia a enaltecer en demasía las virtudes de los demás.

Los casos graves deberán ser atendidos por especialistas, no obstante, existen algunos consejos que pueden ayudar en el combate contra el complejo de inferioridad:

  1. Concientiza tu problema: Bien dicen que lo primero que se debe hacer para solucionar un problema es reconocer su existencia, y este caso no es la excepción.
  2. Aceptación física: En muchas ocasiones el complejo de inferioridad tiene su origen en alguna parte de nuestro cuerpo que no nos gusta, por lo que un paso para eliminarlo es estar conforme y a gusto con tu físico.
  3. Identifica realmente tus limitaciones y aptitudes: Esto es fundamental ya que, en un afán por lograr tus objetivos, puedes plantearte metas irreales y al no conseguirlas agudizar tu problema.
  4. Toma menos en cuenta la opinión de los demás: Hacerle mucho caso a la opinión que las otras personas tienen sobre ti es malo, pues creas una dependencia hacia ellos y guías tu vida a partir de lo que te dicen y no de lo que tu sientes.

Por: Gerardo Guillén.