Cuando te truenas los dedos y alguien te ve haciéndolo, ¿qué es lo primero que te dice? Seguramente te regaña diciendo que te dará artritis porque estás desgastando tus cartílagos y casi casi te dicen que si sigues haciéndolo.

Lo cierto es que, hasta ahora nadie sufrió de esta enfermedad por producir ese «crack» con sus falanges y mucho menos los han perdido; quizá por eso es una manía muy común. Entre el 25 y 54 % de las personas en el mundo lo hacen, en su mayoría hombres.

Quien se encargó en desmentir el mito de que este hábito causa artritis fue el científico Donald Unger; por 60 años tronó los dedos de su mano izquierda, absteniéndose de hacerlo en la derecha para tener un comparativo. Al final resultó que jamás desarrolló ninguna enfermedad en ninguna de sus manos.

Si acaso, el mayor daño es perder un poco de fuerza en las manos.

Los principales causantes son los nervios, estrés, tabaquismo, alcoholismo o simplemente el gusto por escuchar el sonido que produce. A propósito ¿sabes por qué suena el chasquido en articulaciones?

Se debe al espacio libre entre las articulaciones y los gases que se disuelven en el líquido sinovial, que cubre y protege a las articulaciones, los cuales forma burbujas que se unen para forman otras de mayor tamaño, que se al final se revientan.

Después de que tus dedos tronaron, espera 15 minutos para que vuelvan hacerlo. Este es tiempo suficiente para que las articulaciones se acomoden y estén listas para “explotar” nuevamente.

Ahora que sabes que no es malo, hazlo tranquilamente. Eso sí, procura hacerlo cuando estés solo, porque es muy molesto escuchar el tronido de articulaciones (para quienes no lo hacen).

Por: Nadia Juárez.