Es innegable la valía que tiene la obra Frida Kahlo, aún a 62 años de su fallecimiento. Una vida llena de altibajos, digna de leer y conocer a través de una obra diversa como la que dejó, sigue maravillando a los curadores y coleccionistas de arte.

Esto quedó claro y se reafirmó hace un par de meses, cuando una de sus pinturas alcanzó un precio de ocho millones, cinco mil dólares. La pieza en cuestión es Dos desnudos en el bosque, la cual pintó para su amiga Dolores del Río, a quien se le reconoce haber sido la primera actriz latinoamericana, en conseguir éxito en Hollywood. Luego de su deceso en 1983, la obra pasó a manos de su viudo y posteriormente, en 1989, se subastó por primera vez.

El precio en el que se compró la obra demuestra que no importa el tamaño, sino la calidad de quien la pintó: el cuadro Dos desnudos en el bosque mide tan solo 30 centímetros de ancho y 25 de largo. La subasta, que se realizó en la ciudad de Nueva York, empezó en cinco millones de pesos.

La pintura muestra a dos mujeres reposando a la orilla de lo que parece un río, a su costado hay distintas plantas y hasta un monito. Este cuadro se exhibirá en el Museo de Arte de Filadelfia, a partir de octubre de este año, dentro de la exposición Pintar la Revolución: El Modernismo Mexicano, 1910-1959. Se espera que llegue a nuestro país el próximo año. Específicamente, al Palacio de Bellas Artes.

Es así como Frida Kahlo rompió el récord de la obra latinoamericana con mayor valor en el mercado. Este récord antiguamente le correspondía a Rufino Tamayo, su obra Trovador, en 2008, alcanzó un valor de siete millones dos mil dólares.

De esta manera, lejos del precio que se le asigne en el mercado, se refrenda el valor que tiene para los coleccionistas la pintora mexicana.

Por: Aldo Mejía.