Estéticamente hablando, el vello nasal es muy mal visto. Sin embargo, su existencia es esencial para el funcionamiento adecuado de nuestro cuerpo y el retirarlo puede provocar enfermedades graves e incluso la muerte.

La función de los vellos de las fosas nasales es simple, junto con la mucosa sirve como un filtro contra partículas potencialmente peligrosas para tu aparato respiratorio. En ellos, por ejemplo, queda atrapado polvo, polen, gérmenes y hongos que podrían fácilmente colapsar el sistema respiratorio de cualquier ser humano.

El arrancarlos es potencialmente peligroso pues en la nariz se conforma el llamado triángulo de la muerte, ya que está conectada directamente con algunos nervios cerebrales, además de tener muchísimos vasos sanguíneos.

Al retirar un vellito de la cavidad nasal se revientan varios de estos vasos y el folículo se llena de sangre, eso favorece el crecimiento de microorganismos que, como ya se mencionó, quedan atrapados por los mismos vellos. Esto puede provocar una infección grave y, dada la conexión directa con el cerebro, aumenta la posibilidad de que sea mortal.

Una de  esas posibles infecciones es la causada por Naegleria fowleri o amiba come cerebro, este parásito se encuentra en aguas dulces y provoca meningoencefalitis primaria. Su tasa de mortalidad es muy alta; en los últimos 53 años se han reportado 133 casos en Estados Unidos, de los cuales sólo 3 han sobrevivido.

Una de sus últimas víctimas fue la joven promesa del atletismo norteamericano, Michael John Riley, quien falleció a la corta edad de 14 años.

Si de plano no te hemos convencido, podemos decirte que la mejor solución entre la vanidad y conservar la salud, es recortarlos con tijera y no arrancarlos de raíz.

Por: Gerardo Guillén